Existen numerosos tipos de calentadores de agua para viviendas en alquiler —de gas, eléctricos, de gasóleo, de alta eficiencia— además de diferencias de potencia y de funciones, por lo que elegir el más adecuado para un inmueble en alquiler no es tarea sencilla. Su vida útil se sitúa entre diez y quince años, por lo que es necesario sustituirlo de forma periódica.
En este artículo repasamos de forma exhaustiva los distintos tipos de calentadores de agua y sus diferencias funcionales, las características de los principales fabricantes, cómo elegir el modelo adecuado para un piso o un edificio de apartamentos, el coste aproximado de la sustitución y los puntos a tener en cuenta a la hora de cambiarlo. Para quien gestione alquileres en un país de habla hispana, conviene tener presente desde el principio que este equipo equivale al calentador de gas, el termo eléctrico o la caldera mixta que se instalan en las viviendas hispanohablantes, aunque el mercado japonés presenta una variedad de modelos y de funciones considerablemente mayor.
¿Qué tipos de calentadores de agua existen?
Los calentadores de agua se dividen en varios tipos según el combustible y el mecanismo que utilizan. Conviene conocer las características de cada uno para elegir el más adecuado para el inmueble.
Calentador de agua a gas
Es el tipo más extendido, y utiliza como combustible gas ciudad o gas propano envasado. Su principal ventaja es que se avería con poca frecuencia y ofrece una gran capacidad de suministro de agua caliente, aunque tiene un coste de funcionamiento más alto y en ocasiones genera un ruido de funcionamiento considerable. En zonas de clima frío es necesario proteger las tuberías de suministro contra la congelación, del mismo modo que un calentador de gas instalado en el exterior en una vivienda de montaña necesitaría aislamiento frente a las heladas.
Calentador de agua eléctrico
Su demanda ha crecido con la expansión de las viviendas totalmente eléctricas. Funciona acumulando agua caliente durante la noche, cuando la electricidad es más barata, para consumirla durante el día, lo que permite reducir la factura energética. Su coste de funcionamiento es más bajo que el de un calentador de gas, pero el caudal de salida es más débil y, una vez agotada el agua acumulada, solo sale agua fría. Es el equivalente funcional del termo eléctrico de acumulación habitual en muchos hogares de habla hispana, aunque con una capacidad de depósito y una lógica de recarga nocturna pensadas específicamente para aprovechar tarifas eléctricas más baratas durante la noche.
Calentador de alta eficiencia
Es la denominación genérica de los calentadores con un rendimiento térmico superior, y engloba distintas variantes según el combustible: la versión eléctrica de bomba de calor, la versión a gas de condensación y la versión de gasóleo de condensación. El ahorro energético que se obtiene varía según los horarios de vida de los ocupantes y el tamaño de la vivienda, por lo que conviene comprobarlo de antemano. En el mercado hispanohablante, la bomba de calor para agua caliente sanitaria y la caldera de condensación a gas son las tecnologías más cercanas a este concepto, y cada vez es más habitual encontrarlas en edificios de alquiler de construcción reciente por su menor consumo.
Calentador de gasóleo
Utiliza gasóleo como combustible y suele tener un coste de funcionamiento más bajo que el calentador eléctrico. Es habitual en zonas frías donde el gasto energético invernal es elevado, un patrón de uso muy similar al de las calderas de gasóleo que todavía se emplean en viviendas rurales o de montaña en algunos países de habla hispana.
Calentador instantáneo de gas de cocina
Es un calentador pequeño pensado para la cocina; al tener poca potencia, no puede suministrar agua caliente al baño. Existen dos variantes: la que se conecta directamente al grifo y la que se instala de forma fija en la tubería.
Calentador de bañera (furogama)
Es un aparato exclusivo para calentar el agua de la bañera mediante gas. No tiene capacidad para suministrar agua caliente a la cocina ni al lavabo. No existe un equivalente extendido de este aparato en la mayoría de los países de habla hispana, donde el agua de la bañera suele calentarse con el mismo sistema central que abastece el resto de la vivienda.
Unidad generadora de calor
En sentido estricto no es un calentador de agua, sino un equipo que aprovecha el calor del agua para hacer funcionar la calefacción por suelo radiante o el secador de baño. También existe la variante «unidad generadora de calor con calefacción y suministro de agua caliente», que combina ambas funciones.
¿Qué diferencias funcionales existen entre los tipos de calentadores de agua?
Los calentadores de agua también se dividen en cuatro tipos según sus funciones. Conviene elegir según el perfil de inquilino previsto para el inmueble.
Tipo exclusivo de suministro de agua caliente
Es un tipo sencillo, sin función de recalentar el agua de la bañera, y resulta ideal para inmuebles en los que se quiere contener el coste. Si el agua de la bañera se enfría, es necesario añadir más agua caliente manualmente.
Tipo automático
Incorpora la función de recalentar el agua de la bañera, y con solo pulsar un botón se completa el llenado a la temperatura y el volumen configurados. También cuenta con recalentamiento automático y mantenimiento automático de la temperatura, por lo que su manejo es sencillo.
Tipo totalmente automático
Además de las funciones del tipo automático, automatiza por completo la limpieza de las tuberías de recalentamiento, la reposición automática de agua y el calentamiento automático al detectar que alguien entra en el baño. Debido a su mayor coste de instalación, se instala sobre todo en inmuebles de gama alta.
Sistema de suministro de agua a alta temperatura
Es un sistema que calienta el agua añadiendo agua a una temperatura elevada, de unos ochenta grados, y no incorpora función de recalentamiento. Al no desperdiciar gas de forma innecesaria, resulta adecuado cuando se prioriza el ahorro energético.
¿Cuáles son las características de los principales fabricantes de calentadores de agua?
La calidad, las funciones y las condiciones de garantía varían según el fabricante. A continuación se presentan algunas referencias útiles para elegir el fabricante más adecuado para el inmueble.
Fabricantes de calentadores de agua a gas
Rinnai cuenta con la mayor cuota de mercado en Japón y se distingue por fabricar internamente incluso los componentes más pequeños, con un fuerte énfasis en la calidad. También destaca por funciones avanzadas, como mandos a distancia con Bluetooth. Noritz es una de las empresas pioneras en el desarrollo de calentadores de agua, y su fortaleza reside en haber diversificado la producción, incluyendo bases en China, para reforzar la respuesta ante desastres, además de contar con un sistema propio de control de calidad. Paloma es una compañía con historia, fundada en 1911, que mantiene una alta calidad gracias a un sistema de producción integrado.
Fabricantes de bombas de calor para agua caliente
Hitachi se caracteriza por su sistema «Niagara Toughness», compatible incluso con agua de una dureza elevada, y por su «ducha potente», utilizable incluso en un tercer piso. Mitsubishi ha recibido el Gran Premio al Ahorro Energético por su búsqueda constante de eficiencia. Panasonic destaca por el ahorro energético de su tecnología propia Eco Navi y por su compatibilidad con soluciones de hogar conectado. Toshiba se distingue por su función de esterilización y control de olores mediante iones de plata y por ofrecer cinco años de garantía de fábrica. Daikin ofrece un suministro potente a alta presión y capacidad de suministrar agua caliente incluso durante un corte eléctrico. Corona fue el primer fabricante del mundo en desarrollar este tipo de bomba de calor y cuenta con tecnología propia de ahorro energético.
¿Cómo elegir el calentador de agua adecuado para un piso o un edificio de apartamentos?
Al elegir el calentador de agua para un inmueble en alquiler, hay cuatro aspectos clave: el lugar de instalación, la potencia, las funciones y la eficiencia energética.
Elegir según el tipo instalable
Cuando no hay espacio de instalación en el hueco técnico (PS, por sus siglas en japonés), se opta por un modelo instalable en el balcón, ya sea de pared o de suelo. Cuando la instalación se realiza en el hueco técnico, conviene elegir entre el modelo estándar, el de tipo hornacina o el de armario cerrado, según el sistema de evacuación de gases que corresponda al edificio.
Elegir la potencia según el número de residentes
En Japón la potencia de estos equipos se expresa en una unidad local, el «go», que indica cuántos litros de agua por minuto es capaz de calentar el aparato elevando la temperatura veinticinco grados. Como referencia orientativa, para una persona sola o una pareja resulta adecuado un equipo de 16 go; para entre dos y tres personas, uno de 20 go; y para una familia de cuatro o más miembros, uno de 24 go. Cuanto mayor es esta cifra, más alto es el precio del equipo.
Elegir un modelo con las funciones necesarias
Si se prioriza el coste, el tipo automático resulta una opción segura. En inmuebles de gama alta o pensados para familias, conviene valorar también la instalación de un modelo totalmente automático.
Valorar un calentador de agua con buena eficiencia energética
Los calentadores de gas de condensación mejoran en un 15 % el rendimiento térmico respecto a un calentador de gas convencional, lo que permite ahorrar en la factura de gas. Conviene valorar su instalación en inmuebles orientados a familias o cuando se quiere destacar el ahorro energético como argumento de venta.
¿Cuánto cuesta sustituir un calentador de agua?
El coste aproximado de la sustitución se sitúa entre cien mil y trescientos mil yenes, resultado de sumar el precio del equipo y el coste de instalación, que ronda los cincuenta mil yenes. Cuanto mayor es la potencia y más completas son las funciones, más alto es el precio del equipo.
Cómo reducir el coste de la sustitución
Solicitar presupuesto a varias empresas permite comparar precios y, al mismo tiempo, encontrar un proveedor de confianza. Si el equipo lleva menos de ocho años en uso, en ocasiones resulta más económico prolongar su vida útil mediante el mantenimiento que sustituirlo directamente.
Comprobar la garantía del fabricante
La garantía habitual del fabricante es de un año, aunque algunos fabricantes ofrecen garantías propias más largas. Elegir un fabricante con un sistema de garantía sólido contribuye a reducir los costes a largo plazo.
¿Qué se debe tener en cuenta al sustituir un calentador de agua?
Para que la sustitución del calentador de agua se desarrolle sin contratiempos, conviene tener presentes los siguientes puntos.
Nunca realizar la sustitución por cuenta propia
La instalación de un calentador de agua requiere conocimientos técnicos especializados. Existe riesgo de fugas de agua, fugas de gas o descargas eléctricas, por lo que es imprescindible encargar el trabajo a un profesional cualificado.
Elegir un proveedor capaz de responder de inmediato
Una avería del calentador de agua afecta directamente a la vida diaria del inquilino, por lo que conviene tener identificados de antemano varios proveedores a los que se pueda recurrir en caso de urgencia.
Contratar a un proveedor con las cualificaciones necesarias
La sustitución de un calentador de agua requiere cualificaciones relacionadas con las instalaciones de gas, de fontanería y eléctricas. Conviene comprobar que el instalador cuenta con las acreditaciones correspondientes en cada una de estas especialidades, equivalentes a las que en el ámbito hispanohablante corresponderían a un instalador autorizado de gas y a un electricista certificado.
Comprobar la garantía y el servicio posventa del instalador
Algunas empresas instaladoras ofrecen garantías propias de ocho o incluso diez años. Conviene comprobar también la calidad del servicio posventa, incluido el mantenimiento periódico.
Comprobar que el presupuesto detalla bien cada partida
Un proveedor que explica el presupuesto con detalle, partida por partida, resulta más fiable. Conviene preguntar de antemano por la posibilidad de trabajos adicionales o de costes extra no previstos.
No olvidar avisar a los inquilinos con antelación
Como el cambio del mando a distancia se realiza en cada vivienda, es necesaria la presencia del inquilino. Especialmente cuando se realiza una sustitución conjunta en todo el edificio, conviene avisar con suficiente margen de tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la vida útil de un calentador de agua?
La vida útil habitual de un calentador de agua es de diez a quince años. Si el equipo lleva menos de ocho años en uso, es posible prolongar su vida mediante el mantenimiento. A partir de los diez años puede resultar difícil conseguir piezas de repuesto, por lo que conviene planificar la sustitución con antelación.
¿Quién asume el coste de sustituir el calentador de agua en una vivienda de alquiler?
Cuando la avería se debe al desgaste natural por el uso, lo habitual es que el coste lo asuma el propietario. Si la avería se debe a una negligencia del inquilino, el coste puede recaer sobre este último. Es importante revisar las cláusulas específicas del contrato de arrendamiento al respecto.
¿Es mejor elegir un calentador de gas de condensación o una bomba de calor eléctrica?
El calentador de gas de condensación resulta más adecuado en inmuebles que ya cuentan con instalación de gas, mientras que la bomba de calor eléctrica es más adecuada en viviendas totalmente eléctricas. El coste inicial suele ser más bajo con el calentador de gas de condensación, mientras que el coste de funcionamiento tiende a ser más bajo con la bomba de calor eléctrica. La decisión debe tomarse según las instalaciones existentes en el inmueble y el estilo de vida previsto de los inquilinos.
¿Qué ocurre si se elige una potencia equivocada para el calentador de agua?
Si la potencia elegida es demasiado baja, al usar agua caliente en varios puntos de la vivienda al mismo tiempo bajará la temperatura o disminuirá el caudal. Por el contrario, si la potencia es excesiva, el precio del equipo resultará innecesariamente elevado. Elegir la potencia adecuada en función de la composición del hogar del inquilino es un aspecto clave.
