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Cómo llevar a cabo un desalojo (tachinoki) en Japón: procedimiento legal y claves para evitar conflictos

Todo lo que un propietario debe saber sobre el desalojo en Japón: la causa justa exigida por ley, cómo notificar al inquilino, cómo negociar, cuándo recurrir a un abogado y cómo redactar el acuerdo final.

Última actualización: Lectura de unos 3 min

En Japón hay situaciones en las que el propietario (arrendador) se ve obligado a solicitar el desalojo del inquilino por motivos propios, como el deterioro del edificio o un proyecto de reurbanización. Este proceso, conocido como tachinoki (立ち退き, «solicitud de desalojo por parte del arrendador»), es una figura marcadamente japonesa, sin equivalente directo en la mayoría de los mercados hispanohablantes. Como el desalojo afecta la vida del inquilino, son indispensables una causa justa y un procedimiento adecuado.

¿Qué es el tachinoki (立ち退き)? El principio jurídico japonés

El tachinoki (立ち退き) es la solicitud que hace el arrendador (賃貸人, chintainin) al inquilino (賃借人, chinshakunin) para que desocupe el inmueble. En el derecho japonés de arrendamiento, la continuidad del contrato es el principio rector: el inquilino tiene derecho a permanecer y esa protección no cede ante la mera conveniencia del propietario. Salvo incumplimiento grave, el arrendador debe demostrar una seitō jiyū (正当事由), una «causa justa» reconocida por la ley —sin equivalente directo en España, donde la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) permite recuperar la vivienda al vencer el plazo sin causa especial.

Como causa justa suelen aceptarse el deterioro estructural que exige reconstrucción, o el deseo del arrendador de reurbanizar o usar el inmueble para sí mismo. Si solicita el desalojo sin causa justa suficiente, la ley le impone pagar una tachinoki-ryō (立ち退き料): una compensación económica que actúa como contrapeso a la falta de un motivo más sólido.

El proceso de desalojo en Japón: cuatro pasos

La práctica japonesa reconoce una secuencia de cuatro etapas, más formalizada que en el derecho hispanohablante.

1. Notificación de no renovación (naiyō shōmei yūbin)

Para no renovar un contrato con plazo determinado, el arrendador debe notificarlo entre seis meses y un año antes del vencimiento. Como una notificación verbal genera disputas posteriores, la ley exige el naiyō shōmei yūbin (内容証明郵便): un correo certificado por Correos de Japón que prueba el contenido exacto y la fecha de envío, a diferencia del burofax o de una carta certificada corriente, que solo acreditan el envío.

2. Negociación y conciliación (wakai)

Tras la notificación, el arrendador se reúne con el inquilino para explicar el motivo, la fecha deseada y el monto de tachinoki-ryō propuesto. Si el motivo es el deterioro del edificio, presentar un taishin shindan (耐震診断) —diagnóstico técnico de resistencia sísmica, relevante en un país de alta actividad sísmica— refuerza el argumento. Es clave escuchar la situación del inquilino y proponer una salida que considere su perspectiva.

3. Ayuda para encontrar una nueva vivienda

Como es el arrendador quien solicita el desalojo por motivos propios, ayudarlo a encontrar vivienda nueva no es obligatorio. Sin embargo, ofrecer esta colaboración demuestra buena fe y suele acelerar una resolución amistosa.

4. Firma del acuerdo o proceso judicial

Alcanzado el acuerdo, debe formalizarse por escrito en un gōisho (合意書), el documento de acuerdo. Si el inquilino decide impugnar el desalojo, el caso puede derivar en un akewatashi seikyū no saiban (明け渡し請求の裁判): un juicio de reclamación de entrega del inmueble ante los tribunales japoneses.

Elementos que debe incluir el acuerdo de desalojo

  • El acuerdo de resolución del contrato de arrendamiento
  • El monto de la compensación por desalojo (tachinoki-ryō) y su forma de pago
  • El plazo de gracia hasta la entrega efectiva del inmueble
  • El método de devolución del depósito de garantía (敷金, shikikin)
  • El tratamiento de los bienes que el inquilino deje en el inmueble
  • La indemnización por uso indebido si la entrega no se completa en el plazo acordado

Cuándo conviene contratar a un abogado

Si es la primera negociación de desalojo del arrendador, o la comunicación con el inquilino está estancada, conviene consultar a un abogado. Un profesional agiliza la negociación, la redacción de documentos y la representación, lo que aumenta la probabilidad de una resolución temprana. Los honorarios incluyen consulta, anticipo y comisión de éxito, pero frente a un proceso prolongado suelen ser económicamente racionales.

Dentro de la estrategia integral de gestión de alquileres, la negociación de desalojo es una de las tareas más delicadas. Una buena relación constante con los inquilinos facilita cualquier negociación futura.

Preguntas frecuentes (FAQ)

P. ¿Cuánto se debe pagar en concepto de tachinoki-ryō (compensación por desalojo)?

No hay un monto fijado por ley: se determina caso por caso mediante negociación directa. Como punto de partida se consideran la mudanza, los gastos iniciales de la nueva vivienda (incluido el reikin, «dinero de gratitud» no reembolsable sin equivalente hispanohablante) y una diferencia de renta de seis meses a dos años.

P. ¿Qué ocurre si el inquilino se niega a desalojar?

El arrendador debe presentar una demanda de akewatashi seikyū (明け渡し請求, reclamación de entrega del inmueble) ante los tribunales. Si gana, puede recurrir a la ejecución forzosa, pero el proceso implica meses de litigio y costos legales considerables.

P. ¿Es más sencillo el desalojo si existe impago de la renta?

Ante un incumplimiento contractual como el impago, deja de ser necesaria la seitō jiyū (causa justa) y tampoco es obligatorio pagar la tachinoki-ryō. No obstante, el cobro de las rentas adeudadas requiere un procedimiento aparte.

P. ¿Se puede exigir un aumento de renta al mismo tiempo que se solicita el desalojo?

Es posible, pero esta doble exigencia suele deteriorar la relación con el inquilino, y si el conflicto llega a juicio puede perjudicar al propietario al debilitar la percepción de buena fe. Conviene actuar con cautela.

P. ¿Cuáles son las claves para llevar una negociación de desalojo sin contratiempos?

Notificar con antelación, mantener una comunicación cordial, preparar evidencia objetiva y ofrecer ayuda para encontrar vivienda son los puntos clave. Considerar el impacto en la vida cotidiana del inquilino es, en la práctica japonesa, el camino más corto hacia un wakai (和解, acuerdo amistoso).

Daisuke Inazawa, President & CEO of INA&Associates Inc.

Autor

Presidente y Director EjecutivoINA&Associates Inc.

Presidente y director ejecutivo de INA&Associates Inc. Dirige la intermediación inmobiliaria, el alquiler y la gestión de propiedades en el Gran Tokio y la región de Kansai. Especializado en estrategia de inversión en inmuebles de renta y asesoramiento a grandes patrimonios.

Daisuke Inazawa es presidente y director ejecutivo de INA&Associates Inc., una firma inmobiliaria japonesa con sede en Osaka y oficina en Tokio. Dirige las tres líneas de negocio centrales de la compañía —intermediación en la compraventa de inmuebles, alquiler y gestión de propiedades— en el Gran Tokio y la región de Kansai.

Sus áreas de especialización incluyen la estrategia de inversión en inmuebles de renta, la optimización de la rentabilidad del negocio de alquiler, el asesoramiento inmobiliario para grandes patrimonios (UHNWI) e inversores institucionales, y la inversión inmobiliaria transfronteriza. Ofrece asesoramiento de largo plazo y basado en datos a inversores tanto de Japón como del extranjero.

Bajo la filosofía de gestión «el activo más importante de una empresa son las personas», posiciona a INA&Associates como una «empresa de inversión en capital humano» y se compromete con la creación sostenible de valor a través del desarrollo del talento. Como directivo, también interviene públicamente sobre liderazgo y cultura organizativa en tiempos de cambio.

Ha superado once exámenes de cualificación profesional japonesa: agente inmobiliario licenciado (Takken), Máster certificado en consultoría inmobiliaria, gestor licenciado de condominios, supervisor licenciado de gestión de edificios, profesional certificado de gestión de alquileres, gyōseishoshi (jurista administrativo), responsable certificado de protección de datos personales, responsable de prevención de incendios de clase A, especialista certificado en inmuebles subastados, ingeniero certificado de mantenimiento de condominios y supervisor licenciado de operaciones de préstamo.

  • Agente inmobiliario licenciado (Takken)
  • Máster certificado en consultoría inmobiliaria
  • Gestor licenciado de condominios
  • Supervisor licenciado de gestión de edificios
  • Profesional certificado de gestión de alquileres
  • Gyōseishoshi (jurista administrativo)
  • Responsable certificado de protección de datos personales
  • Responsable de prevención de incendios clase A
  • Especialista certificado en inmuebles subastados
  • Ingeniero certificado de mantenimiento de condominios
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