Considero que la fuente del valor corporativo no son ni las instalaciones ni los sistemas; al final, son las personas. Por eso, en INA&Associates utilizamos el término “capital humano” en lugar de limitarlo a “personal”, dejando claro que entendemos a las personas no como un costo, sino como una inversión.
¿Por qué invertir en las personas ahora?
Cuanto mayor es la incertidumbre de la época, más situaciones surgen que no pueden resolverse únicamente con manuales. Lo que marca la diferencia entre empresas es contar con personas capaces de comprender el contexto de cada cliente, ordenar cuestiones complejas y construir confianza de forma constante. Solo con eficiencia de corto plazo no se puede crear una organización que siga siendo elegida a lo largo del tiempo.
Qué incluye la inversión en capital humano
Invertir en las personas no significa únicamente aumentar el presupuesto de capacitación. También implica definir con claridad los roles, ofrecer oportunidades de desafío, crear entornos donde se pueda aprender de los errores y mantener un diálogo adecuado. Lo necesario es un diseño en el que el crecimiento individual y el crecimiento de la empresa avancen en la misma dirección.
La conexión con la cultura
La inversión en capital humano no se sostiene solo con sistemas. Requiere que la sinceridad, la perspectiva de largo plazo y la disposición a seguir aprendiendo estén arraigadas en la cultura organizacional. Si la cultura sigue siendo débil y solo aumentan las medidas, las personas no pueden crecer con tranquilidad.
El desafío de INA
Queremos ser una empresa que no utilice a las personas para expandir el negocio, sino una en la que el negocio crezca como resultado de ampliar el potencial de cada persona. Creemos que no posponer la inversión en las personas termina siendo, en última instancia, la decisión de gestión más sólida.