Para quien posee bienes inmuebles, planificar la sucesión es un asunto ineludible. Sin testamento, existe el riesgo real de que el patrimonio no llegue a la persona a la que realmente se quería beneficiar. Este artículo explica, para el sistema jurídico japonés, por qué es necesario el testamento en la sucesión de bienes inmuebles, qué tipos existen, cómo redactarlo correctamente y qué precauciones conviene tener en cuenta.
¿Por qué es necesario el testamento en la sucesión de bienes inmuebles?
La razón principal por la que se necesita un testamento es evitar conflictos entre los herederos. Cuando no existe testamento, los herederos legales deben reunirse para negociar el reparto de la herencia (lo que en Japón se llama "isan bunkatsu kyōgi"), y el número de disputas sucesorias que terminan en los tribunales aumenta año tras año.
Personas para las que el testamento es especialmente necesario
- Propietarios de inmuebles: a diferencia del efectivo, un inmueble es difícil de dividir y suele ser el origen de conflictos entre herederos.
- Quienes desean decidir por sí mismos el reparto de la herencia: lo indicado en el testamento tiene preferencia sobre la cuota que correspondería por ley a cada heredero.
- Quienes no tienen herederos legales: sin testamento, el patrimonio termina pasando al Estado.
- Quienes desean excluir a alguna persona de la herencia: es posible desheredar a un heredero o asignarle una cuota igual a cero.
Este esquema de herederos legales —cónyuge, descendientes, ascendientes y hermanos, por ese orden— tiene un equivalente en la sucesión abintestato de los países hispanohablantes, aunque las cuotas y el orden varían según el país.
¿Qué tipos de testamento existen?
En Japón existen tres tipos de testamento, cada uno con sus propias reglas.
Testamento ológrafo (jihitsu shōsho igon)
Es el testamento que el propio testador escribe de su puño y letra en su totalidad, indicando la fecha y su nombre y estampando su sello personal.
- Ventajas: no genera coste alguno y puede redactarse en cualquier momento.
- Inconvenientes: riesgo de nulidad por defectos de forma, y posibilidad de pérdida o falsificación del documento.
Desde julio de 2020 existe en Japón un sistema de depósito de este tipo de testamento en la Oficina de Asuntos Legales, lo que ha permitido reducir el riesgo de pérdida.
Este testamento ológrafo equivale, en esencia, al de los códigos civiles de España e Hispanoamérica: exige texto, fecha y firma de puño y letra, y comparte la misma debilidad histórica, el riesgo de pérdida u ocultación. El depósito oficial japonés desde 2020 recuerda al Registro General de Actos de Última Voluntad español, aunque este último solo certifica la existencia del documento, sin custodiarlo.
Testamento notarial (kōsei shōsho igon)
Es el testamento que redacta un notario (kōshōnin) a partir de la voluntad expresada por el testador.
- Ventajas: no existe riesgo de defectos de forma y el original queda custodiado en la notaría.
- Inconvenientes: conlleva el pago de honorarios notariales y requiere la presencia de dos o más testigos.
Para la sucesión de bienes inmuebles se recomienda, por su mayor seguridad jurídica, el testamento notarial. Equivale al testamento abierto ante notario de España e Hispanoamérica, también allí la forma más recomendada cuando hay inmuebles, porque el notario controla la capacidad del testador y la corrección formal del acto.
Testamento cerrado (himitsu shōsho igon)
Es un método que permite mantener en secreto el contenido del testamento, si bien su existencia queda certificada ante notario. En la práctica, apenas se utiliza. Guarda parecido con el testamento cerrado que aún contemplan algunos códigos civiles hispanoamericanos, aunque en ambos entornos ha caído en desuso frente a las otras dos modalidades.
¿Cómo se redacta el testamento para la sucesión de un inmueble?
Al incluir un inmueble en el testamento es fundamental incorporar información precisa.
Cómo describir el inmueble
El testamento debe recoger la información tal como figura en el certificado registral (tōkibo tōhon), incluyendo los siguientes datos:
- Terreno: ubicación, número de parcela, calificación del suelo y superficie.
- Edificio: ubicación, número de finca del edificio, tipo, estructura y superficie construida.
- Piso o apartamento en propiedad horizontal: además de la descripción del edificio en su conjunto, la descripción de la parte privativa.
Dado que la dirección postal y la ubicación registral pueden no coincidir, es imprescindible comprobar siempre el certificado registral antes de redactar el testamento. El mismo problema es conocido en el registro de la propiedad español e iberoamericano, donde la descripción registral tampoco siempre coincide con la dirección postal habitual del inmueble.
Estructura básica de redacción del testamento
- Encabezar el documento con el título "Testamento" (Igonsho).
- Indicar con claridad quién es el heredero y qué bien concreto se le transmite.
- Nombrar un albacea o ejecutor testamentario (igon shikkōsha) para agilizar los trámites posteriores.
- Consignar la fecha con exactitud (una fórmula vaga como "un día propicio" invalida el testamento).
- Firmar y estampar el sello personal (se recomienda usar el sello registrado, equivalente al "jitsuin").
¿Qué precauciones hay que tener en el testamento sobre un inmueble?
Conviene tener presentes algunas precauciones específicas de los bienes inmuebles.
La atención a la legítima (iryūbun)
Aunque el testamento asigne la totalidad del patrimonio a un heredero determinado, el resto de los herederos legales conservan el derecho a reclamar su legítima (iryūbun), fijada, con carácter general, en la mitad de la cuota que les correspondería por ley (un tercio del patrimonio del causante cuando los únicos herederos son ascendientes directos). Un testamento que vulnere la legítima puede convertirse en el origen de un litigio.
Conviene detenerse en este punto, porque la iryūbun japonesa y la legítima que conocen España y la mayoría de los países latinoamericanos comparten la misma idea de fondo —proteger a ciertos parientes cercanos de un testamento que los excluya por completo— pero funcionan de forma distinta en algo crucial. En España, cuando el testamento vulnera la legítima, los herederos forzosos pueden pedir que se reduzcan las disposiciones testamentarias, lo que a veces afecta a la titularidad misma del bien legado. En el sistema japonés, en cambio, desde una reforma legal reciente, el heredero perjudicado ya no puede reclamar una parte del inmueble en sí: su derecho se ha convertido en un derecho de crédito, es decir, solo puede exigir el pago en dinero del valor equivalente a su legítima ("iryūbun shingai-gaku seikyūken"). En la práctica, si un testamento japonés deja todo un inmueble a un solo heredero, el resto no podrá reclamar la copropiedad del bien, pero sí exigirle en efectivo el equivalente a su legítima, lo que puede forzar a ese heredero a vender el inmueble o a endeudarse si no tiene liquidez suficiente.
Evitar la copropiedad entre varios herederos
Cuando un inmueble queda en régimen de copropiedad entre varios herederos, cualquier venta o aprovechamiento del bien exige el consentimiento de todos ellos, lo que complica notablemente su gestión. Siempre que sea posible, conviene que el inmueble pase a un solo heredero, o bien recurrir a una compensación económica a los demás herederos (daishō bunkatsu) en lugar de fraccionar la propiedad. Es el mismo consejo que dan los notarios en España e Hispanoamérica ante la "comunidad hereditaria", que a menudo bloquea la venta de un inmueble durante años hasta el acuerdo entre copropietarios o la división judicial de la cosa común.
Tener en cuenta el impuesto sucesorio
Conviene conocer de antemano el valor del inmueble a efectos del impuesto de sucesiones japonés y llevar a cabo una planificación sucesoria integral que incluya una estrategia patrimonial adecuada.
Revisión periódica
El testamento debe revisarse cuando se produce la compra o venta de un inmueble, o cuando cambia la composición familiar.
Pasos para redactar el testamento
- Inventario del patrimonio: elaborar una lista de los inmuebles y activos financieros que se poseen.
- Identificación de los herederos: confirmar quiénes son los herederos legales mediante el registro familiar (koseki tōhon).
- Definición del reparto: decidir a quién se transmitirá cada bien.
- Redacción del testamento: optar por la forma ológrafa o por la notarial.
- Custodia: depositarlo en la Oficina de Asuntos Legales o conservarlo en la notaría.
Preguntas frecuentes (FAQ)
P. ¿A partir de qué edad conviene redactar un testamento?
Conviene planteárselo desde el momento en que se pasa a ser propietario de un inmueble. Con independencia de la edad, es importante estar preparado ante cualquier eventualidad imprevista.
P. ¿Se puede rehacer el testamento cuantas veces se quiera?
Sí. Como prevalece el testamento con la fecha más reciente, puede actualizarse tantas veces como cambien las circunstancias.
P. ¿Cuánto cuesta otorgar un testamento notarial?
Se cobran honorarios notariales calculados en función del valor del patrimonio. Para un inmueble valorado en 50 millones de yenes, los honorarios rondan los 29.000 yenes.
P. ¿Es posible la sucesión de un inmueble sin testamento?
Sí es posible, pero exige que todos los herederos legales lleguen a un acuerdo en la negociación de reparto de la herencia, y si no se alcanza el consenso, existe el riesgo de que el caso termine en mediación o en un procedimiento judicial ante el tribunal de familia.
