La casa compartida es un estilo de vivienda en el que varios residentes conviven en una misma propiedad. La demanda está creciendo, principalmente entre jóvenes, extranjeros y personas solteras, y aunque las casas compartidas como activo de inversión ofrecen potencial para maximizar la rentabilidad, también presentan desafíos propios, como regulaciones legales, costos de gestión y riesgos de conflictos.
¿Cuáles son las ventajas de invertir en una casa compartida?
1. Es más fácil apuntar a la maximización de ingresos
Como se pueden obtener varias rentas de una sola propiedad, la rentabilidad suele ser mayor que en un alquiler convencional. Por ejemplo, en lugar de alquilar una vivienda 4LDK a una sola familia por 180.000 yenes, si se convierte en una casa compartida con 4 habitaciones a 50.000 yenes cada una, la renta total asciende a 200.000 yenes. La mayor renta por unidad de superficie es la principal fortaleza de una casa compartida.
2. El riesgo de vacancia es bajo
Como los costos iniciales, como depósito y dinero llave, son bajos, resulta más fácil atraer inquilinos y tiende a haber menos vacantes. Es popular no solo entre japoneses, sino también entre extranjeros, incluidos residentes de corta estancia y estudiantes internacionales. Si se prepara un entorno atractivo para distintos perfiles, el riesgo de vacancia puede reducirse aún más.
3. Es fácil diferenciarse de las propiedades competidoras
Dado que el número absoluto de casas compartidas es menor que el de apartamentos y condominios convencionales, es posible diferenciarse de la competencia mediante un diseño de propiedad con un concepto definido. Resulta eficaz atraer a públicos específicos con propuestas como solo para mujeres, espacios de coworking, aceptación de mascotas o gimnasio incluido.
4. Se pueden contener los costos de reforma
Al compartir las áreas húmedas y la sala de estar, se pueden reducir los costos de equipamiento por habitación. En las áreas comunes, el propietario debe asumir el costo de muebles y electrodomésticos, pero el costo total puede mantenerse por debajo del de un alquiler convencional en el que cada habitación requiere instalación individual.
¿Cuáles son las desventajas de invertir en una casa compartida?
1. Es imprescindible cumplir con la normativa legal
Según la Ley de Normas de Construcción, una casa compartida se trata como una «residencia colectiva». Si se convierte una propiedad existente en casa compartida, son necesarias obras de reforma para cumplir con la Ley de Normas de Construcción y la normativa contra incendios. Si la superficie total es de 200 m² o más, también se requiere una solicitud de confirmación de cambio de uso. Es indispensable elaborar el plan en coordinación con especialistas en construcción y normativa.
2. Los canales de captación son limitados
La captación de inquilinos para casas compartidas se centra en sitios especializados de búsqueda y en los sitios propios de las empresas gestoras, y es difícil atraer clientes a través de portales generales de alquiler. La elección de una inmobiliaria o empresa gestora con alta capacidad de captación influye directamente en la tasa de ocupación.
3. Los costos de gestión aumentan
Los costos de gestión tienden a ser más altos que en un alquiler convencional debido a la limpieza de espacios comunes, las reparaciones de instalaciones y la atención de problemas entre residentes. En el modelo de gestión delegada, se descuenta entre el 10 % y el 20 % de la renta, y en el subarrendamiento la comisión es aún mayor. Si la autogestión resulta difícil, es importante incorporar de antemano en el cálculo de ingresos y gastos la posible caída de rentabilidad.
4. Riesgo de salida simultánea por conflictos entre residentes
Si se dejan sin atender las infracciones de normas y los problemas de convivencia entre residentes, existe el riesgo de que varios buenos inquilinos se marchen al mismo tiempo. Es necesario establecer un sistema de normas que incluya una selección estricta de inquilinos, reglas claras y órdenes de salida para quienes las incumplan.
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Preguntas frecuentes (FAQ)
- Q. ¿La rentabilidad de invertir en una casa compartida es mayor que la de un alquiler convencional?
- A. En general, la renta total por propiedad tiende a ser más alta, pero es importante compararla en términos de rendimiento real, teniendo en cuenta también los mayores costos de gestión.
- Q. ¿Qué trámites legales son necesarios para iniciar una casa compartida?
- A. Es necesario verificar la conformidad con la Ley de Normas de Construcción y la normativa contra incendios como «residencia colectiva», y si supera los 200 m², solicitar el cambio de uso. Recomendamos consultar con un especialista.
- Q. ¿Dónde se pueden captar inquilinos para una casa compartida?
- A. Los principales canales son los sitios especializados de búsqueda de casas compartidas, como Hitsuji Fudousan, y los sitios propios de las empresas gestoras. También son eficaces los portales dirigidos a extranjeros.
- Q. ¿Cuál es el mayor riesgo de invertir en una casa compartida?
- A. El principal riesgo es la salida simultánea causada por conflictos entre residentes y la disminución del rendimiento debido a los altos costos de gestión. Es importante preparar reglas y un sistema de gestión desde el inicio.
- Q. Entre el subarrendamiento y la gestión delegada, ¿cuál se recomienda más?
- A. Si se prioriza la estabilidad de ingresos, suele recomendarse el subarrendamiento; si se prioriza la rentabilidad, la gestión delegada. Sin embargo, en el subarrendamiento es indispensable revisar cuidadosamente el contenido del contrato, las cláusulas de reducción y las condiciones de rescisión.