No son pocas las personas que desean convivir con un gato mientras viven en un apartamento japonés. Sin embargo, hay puntos que conviene conocer de antemano, como verificar que se trate de una vivienda que admite mascotas y prevenir conflictos con los vecinos. En esta ocasión explicamos las ventajas y desventajas de tener un gato en un apartamento en Japón, las razas de gato más fáciles de cuidar y los artículos que conviene preparar. Para el inversor hispanohablante conviene tener presente una particularidad japonesa: la categoría de vivienda que admite mascotas, conocida como «petto-ka» (ペット可), es una clasificación explícita del contrato de alquiler, y no un simple sobreentendido como suele ocurrir en muchos mercados de España y América Latina, donde la tenencia de animales rara vez se detalla con tanta precisión contractual.
¿Por qué el gato es la mascota más recomendable para un apartamento?
En un apartamento japonés se pueden tener mascotas muy diversas, pero se dice que el gato es especialmente adecuado. Las razones principales son las cuatro siguientes. A diferencia de muchos edificios residenciales en el mundo hispanohablante, donde las normas de comunidad sobre animales pueden ser vagas o depender del criterio del propietario, en Japón la idoneidad del gato se evalúa además a la luz de la estricta cultura de restauración del inmueble al final del contrato, un factor que conviene entender antes de decidir.
- Buen compañero para quedarse solo: no necesita paseos y rara vez falla con la bandeja sanitaria, por lo que se adapta bien a quedarse solo en casa
- No requiere paseos: si se acondiciona el entorno interior con elementos como un rascador-torre, es posible una vida completamente en interior
- Maullido de bajo volumen: al no ladrar como los perros, es menos propenso a generar conflictos con los vecinos (salvo durante el celo)
- Tamaño reducido: normalmente entre 3 y 5 kg, puede vivir con comodidad incluso en el espacio de un apartamento
¿Cuáles son las ventajas de tener un gato en un apartamento?
Las principales ventajas que se obtienen al tener un gato en un apartamento son las tres siguientes. Para el lector hispanohablante, donde la vida en piso urbano compacto también gana terreno en ciudades como Madrid, Buenos Aires o Ciudad de México, estas ventajas resultan reconocibles, aunque en Japón adquieren un matiz propio por las dimensiones y la densidad de las viviendas.
Fácil de cuidar en cualquier etapa de la vida
Al requerir poco esfuerzo de adiestramiento y ningún paseo, es una mascota fácil de cuidar para un abanico amplio de personas, desde niños hasta personas mayores. No obstante, conviene tener presente que su esperanza de vida media es larga, de 14 a 15 años, y que a medida que envejece aumentan las visitas al veterinario.
Se espera un efecto reconfortante
Para quien vive solo, la presencia de un gato aporta aliciente a la vida cotidiana. Poder forjar un vínculo profundo, como compañero y pareja de vida, es también uno de los encantos del gato.
Adecuado para la educación emocional de los niños
A través del cuidado de la mascota, se cultiva el sentido de la responsabilidad y la empatía, y se convierte en una ocasión para aprender el valor de la vida.
¿Cuáles son las desventajas de tener un gato en un apartamento?
Frente a las ventajas, también existen desventajas que conviene conocer de antemano. Aquí aparece un elemento genuinamente japonés que el inversor extranjero debe comprender: el sistema del «shikikin» (敷金, depósito de garantía) y la cultura del «genjō-kaifuku» (原状回復, restauración al estado original). A diferencia de la «fianza» habitual en España o el depósito en Latinoamérica —que suele cubrir impagos y daños graves—, en Japón la restauración del desgaste atribuible a la mascota puede facturarse al inquilino de forma detallada, incluso más allá del importe del depósito.
- Mayor coste de salida por arañazos y suciedad: los daños por el afilado de uñas o los accidentes tienden a correr por cuenta del propio inquilino, y si superan el depósito de garantía se pueden facturar como cargo adicional
- Consideración por las alergias: el riesgo de alergia por el pelo o la caspa del gato puede afectar no solo al propio dueño, sino también a las visitas
- Riesgo de fuga: la fuga hacia el pasillo del edificio o la vivienda contigua es causa de conflictos vecinales. Conviene extremar el control de puertas y mosquiteras
- Maullido (celo): las gatas sin esterilizar pueden maullar con fuerza durante el celo. Conviene valorar una intervención temprana
¿Qué razas de gato son fáciles de tener en un apartamento?
Según la raza varían el carácter, el nivel de actividad y el volumen del maullido. A continuación resumimos las características de las razas adecuadas para la crianza en apartamento. Nótese que en Japón conviven razas importadas muy populares y el gato autóctono, una diversidad que en el mundo hispanohablante rara vez se plantea con este mismo criterio de idoneidad para la vida en interior de un piso urbano.
- Scottish Fold: apacible y de maullido bajo, apto para una vida tranquila en interior
- Ragdoll: de carácter dócil, disfruta que lo tomen en brazos y tiene un nivel de actividad moderado
- Persa: tranquilo y con poca necesidad de ejercicio, se desenvuelve con comodidad incluso en espacios reducidos
- Gato japonés (mestizo): robusto y con gran capacidad de adaptación al entorno, también apto para quien tiene un gato por primera vez
¿Qué conviene verificar antes de tener un gato en un apartamento?
Lo más importante es verificar en el contrato de la vivienda que esté permitida la tenencia de mascotas. Aunque figure como «apto para mascotas», puede haber un límite en el número de animales o una distinción entre perros y gatos. Además, conviene revisar también el reglamento interno de la comunidad, el «kanri-kiyaku» (管理規約). Si se descubre una tenencia sin autorización, es posible que se exija el desalojo. Para el inversor hispanohablante este punto es clave: en Japón el reglamento de la comunidad y el contrato de alquiler se toman al pie de la letra, con menos margen de tolerancia informal que el habitual en muchos edificios de España o América Latina.
Artículos que conviene tener preparados antes de empezar
- Bandeja sanitaria y arena para gato (los tipos con efecto desodorizante son útiles como medida frente a los vecinos)
- Rascador-torre y rascador (previenen la falta de ejercicio en interior y los daños del afilado de uñas en las paredes)
- Jaula y bolsa de transporte (necesarias para las consultas veterinarias y las emergencias)
- Comederos y fuente de agua
- Juguetes (útiles para combatir el sedentarismo y liberar estrés)
Lecturas relacionadas
Preguntas frecuentes (FAQ)
Q1. ¿Se puede tener un gato en un apartamento que no admite mascotas sin que se descubra?
En la mayoría de los casos se descubre por el olor, el pelo o el maullido. La tenencia sin autorización constituye un incumplimiento del contrato y puede dar lugar al desalojo o a la reclamación de una penalización. Elija siempre una vivienda que admita mascotas.
Q2. ¿Los arañazos del gato en paredes y suelos corren íntegramente por mi cuenta al salir?
Incluso en una vivienda que admite mascotas, los daños por dolo o negligencia corren a cargo del inquilino. Si no quedan cubiertos dentro del importe del depósito de garantía, se genera un cargo adicional. Como medida, conviene elegir una habitación con revestimientos de pared resistentes a los arañazos o disponer de rascadores en cantidad suficiente.
Q3. ¿La esterilización o castración es siempre necesaria?
En un apartamento cabe decir que es imprescindible. Para evitar las quejas de los vecinos por el maullido durante el celo y para prevenir la reproducción no deseada, recomendamos una intervención temprana.
Q4. Un solo gato o varios, ¿qué resulta más adecuado para un apartamento?
Por lo general, de uno a dos gatos es más fácil de gestionar. La crianza de varios ejemplares incrementa el olor, el esfuerzo de limpieza y los costes médicos, así que conviene decidir teniendo en cuenta el tamaño de la vivienda y el estilo de vida.
