En mi día a día como directivo, al relacionarme con muchas personas, lo que percibo con fuerza es que no es la mera experiencia lo que importa, sino "cómo se percibe, se interpreta y se aprovecha la experiencia". Aquí voy a organizar de nuevo ese pensamiento.
¿Quién le da significado a la experiencia?
La experiencia en sí misma no tiene un significado inherente; quien le otorga significado es la propia interpretación de uno mismo. Desde una perspectiva filosófica, incluso el mismo acontecimiento puede cambiar la vida radicalmente según cómo se reciba.
El filósofo alemán Friedrich Nietzsche afirmó que los hechos en sí mismos no existen; lo que existe son solo las interpretaciones. Esta idea sostiene que un mismo acontecimiento puede ser recibido de manera diferente por cada persona, y que esa interpretación es la que forma la realidad. Por ejemplo, hay quienes sienten un día lluvioso como algo deprimente, mientras que otros lo perciben como un buen día para tranquilizarse y ordenar sus pensamientos. Es decir, los hechos en sí no tienen significado; es la interpretación de cada individuo la que les otorga ese significado.
Asimismo, Jean-Paul Sartre sostuvo que la vida no tiene un significado predeterminado, y que es el propio individuo quien lo construye. Esto no es en absoluto algo negativo; más bien, muestra la posibilidad de crear significado libremente. Cuando se fracasa en el trabajo, uno puede caer en el pesimismo pensando "no soy apto para esto", pero también puede darle un significado positivo: "aprovechemos esta oportunidad para adquirir nuevas habilidades". Cualquier experiencia adquiere significado solo cuando uno mismo le otorga valor.
Yo mismo he experimentado muchos fracasos en la gestión empresarial y en la vida, y soy consciente de que el crecimiento posterior ha variado enormemente según si los considero "aprendizajes valiosos" o "tiempo perdido".
¿Cómo gestiona INA la experiencia?
La gestión de experiencias en INA es un sistema que aprovecha las experiencias pasadas como activos de toda la organización a través de una cultura de "registro" y "búsqueda". Al convertir el aprendizaje individual en conocimiento organizacional, se logra un crecimiento sostenido.
En concreto, se ha implementado un sistema interno que digitaliza todos los registros de trabajo y permite a cualquier persona acceder fácilmente a las experiencias pasadas. En este sistema se acumula información variada, como el contenido de negociaciones en transacciones inmobiliarias, las interacciones con clientes, los problemas pasados y sus soluciones, y los resultados de medición de efectividad de estrategias de marketing. Gracias a esto, los empleados pueden recuperar de forma rápida y precisa las experiencias propias y ajenas del pasado y aplicarlas al trabajo actual.
Además, se realizan reuniones internas de forma periódica. Cada vez que finaliza un proyecto o una tarea, se identifican los resultados y los desafíos, y se debaten medidas concretas para aprovecharlos en la siguiente ocasión. Al repetir este proceso, se ha ido formando una cultura empresarial en la que el fracaso se considera "información importante para aprovechar en el futuro".
Asimismo, en INA se valora mucho el espacio donde los empleados comparten sus experiencias entre sí. Al aprender de las experiencias ajenas como si fueran propias, es posible aprovechar la experiencia individual como activo de toda la organización.
¿No es acaso la interpretación y el aprovechamiento de la experiencia la clave del crecimiento profesional?
La experiencia en sí misma no es ni buena ni mala; lo que determina el éxito en la vida y en los negocios es cómo se interpreta y cómo se traduce en acción. La filosofía de INA se basa precisamente en este concepto de "aprovechamiento de la experiencia".
Lo que aspiramos es que cada empleado le dé un significado activo a sus propias experiencias y las conecte con el crecimiento empresarial y la contribución social. Y al continuar con esta iniciativa, nos esforzaremos para que todas las personas involucradas puedan sentir la alegría del crecimiento y la prosperidad.
Tanto en la vida como en los negocios, creemos que la actitud de otorgarle valor a la experiencia por uno mismo y conectarla con la siguiente acción es la clave que conduce al verdadero éxito.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué significa "la experiencia no tiene significado"?
Es la idea de que la experiencia en sí misma no tiene un valor o significado inherente, y que el significado nace por primera vez según cómo se interpreta esa experiencia y cómo se aprovecha en la siguiente acción.
¿Cuál es el sistema concreto de gestión de experiencias de INA?
A través de la construcción de una base de conocimiento interna mediante la digitalización de los registros de trabajo, reuniones de revisión tras la finalización de proyectos, y la creación de espacios para que los empleados compartan experiencias entre sí, las experiencias individuales se convierten en activos de toda la organización.
¿Cambia el crecimiento según cómo se percibe el fracaso?
Sí. En INA se promueve una cultura de no temer al fracaso, y al considerar el fracaso como "información importante para aprovechar en el futuro", se logra el crecimiento sostenido de los empleados.
¿Cómo se puede practicar la "coloración de la experiencia" en el trabajo diario?
Es efectivo tener el hábito de registrar el trabajo diario y revisarlo periódicamente. Al registrar no solo los éxitos, sino también los fracasos y los desafíos, extraer aprendizajes de ellos y reflejarlos en el plan de acción siguiente, se puede otorgar un significado valioso a la experiencia.