Si preguntamos qué es una «balance-gama» (baransu-gama), es probable que muy pocas personas fuera de Japón sepan a qué nos referimos.
Como hoy apenas se ve este tipo de instalación, es normal que el concepto no resulte familiar.
Sin embargo, en apartamentos antiguos de Japón todavía es posible encontrar edificios que siguen utilizando este calentador de bañera.
En este artículo explicamos qué es la balance-gama, cuándo conviene sustituirla o reformarla, cuánto cuesta hacerlo y cómo elegir a la empresa que se encargue del trabajo.
Si tiene dudas sobre la sustitución de este tipo de calentador, esperamos que este artículo le resulte útil.
Qué es la balance-gama
La balance-gama es un sistema de baño en el que el calentador, instalado justo al lado de la bañera, calienta el agua directamente.
Se popularizó sobre todo en los complejos de viviendas públicas (danchi) del área metropolitana de Tokio durante el periodo de alto crecimiento económico japonés, y de ahí se extendió también a los hogares particulares, aunque hoy apenas se ve.
Para un lector que no conozca Japón, conviene aclarar que no se trata de un calefón de gas de pared como los que son habituales en España o América Latina, sino de una unidad compacta pegada al lateral de la propia bañera, que calienta y recircula el agua del baño en un circuito cerrado.
A continuación explicamos en qué consiste exactamente.
Tipos de balance-gama
Existen principalmente tres tipos de balance-gama.
· Tipo cerrado (mippei-shiki)
El tipo cerrado es la balance-gama que toma aire del exterior y expulsa los gases también al exterior.
Se divide en dos variantes: el tipo BF, de tiro natural equilibrado, y el tipo FF, de tiro forzado.
En el tipo BF el calentador se instala dentro del propio cuarto de baño.
Como es necesario abrir un hueco en la pared del baño para que parte del aparato asome al exterior, desde fuera de la vivienda se aprecia un hueco cuadrado en la pared con la máquina sobresaliendo.
El tipo FF, en cambio, permite usar la ducha y ajustar la temperatura mediante un mando a distancia, lo que lo hace más cómodo que la balance-gama tradicional.
El calentador está dentro del baño y lleva una chimenea, que sobresale solo ligeramente al exterior.
· Tipo de instalación exterior (RF)
El tipo de instalación exterior es la balance-gama cuyo cuerpo principal, colocado fuera de la vivienda, toma y expulsa el aire directamente desde el exterior.
También se le conoce como tipo RF.
No necesita chimenea de salida de humos, por lo que funciona de forma más eficiente.
El zumbador que avisa cuando el agua está caliente y el mando con temporizador son también características propias de este tipo de instalación exterior.
Dentro de este tipo existen variantes de pared y de suelo.
· Tipo semicerrado (hanmippei-shiki)
El tipo semicerrado es la balance-gama que toma el aire del interior de la vivienda y expulsa los gases al exterior.
Existen dos variantes: el tipo FE, de expulsión forzada, y el tipo CF, de expulsión natural.
En ambos casos se utiliza el aire del interior de la vivienda para la combustión, por lo que es imprescindible contar con una rejilla de ventilación.
El tipo FE tiene la chimenea orientada hacia abajo en su salida exterior, lo cual es su rasgo distintivo.
El tipo CF, según las condiciones meteorológicas, puede sufrir un reflujo de los gases de combustión hacia el interior, con el consiguiente riesgo elevado de intoxicación por monóxido de carbono.
Por ese motivo, si se dispone de un modelo CF, lo más prudente es sustituirlo por otro tipo.
El tipo CF también lleva chimenea, que en este caso sobresale hasta el alero del tejado.
Para un lector hispanohablante, esta clasificación tan detallada en tipos cerrado, semicerrado y de instalación exterior puede parecer excesiva, pero responde a una preocupación muy concreta: cómo se ventila la combustión de un aparato a gas instalado dentro o junto al propio cuarto de baño, algo que en los calentadores de paso murales que se usan en España o Latinoamérica se resuelve casi siempre con una instalación exterior o con salida de humos independiente, evitando de raíz el riesgo de intoxicación que aquí se describe para el tipo CF.
Funcionamiento
La balance-gama cuenta con una toma de aire y una salida de gases en el calentador situado junto a la bañera.
El sistema toma aire por la toma, quema el gas para calentar el agua y expulsa por la salida los gases generados en la combustión.
La bañera, por su parte, tiene dos orificios de los que salen sendos tubos que conectan con el calentador.
Por el orificio inferior se aspira el agua de la bañera, que se calienta en el aparato, y por el orificio superior el agua ya caliente vuelve a la bañera.
Repitiendo este ciclo de forma continua, el agua se va calentando.
Este principio de recircular el agua de la propia bañera a través de un pequeño calentador lateral, en lugar de calentar el agua de red antes de que llegue al grifo como hace un calefón o un termotanque convencional, es precisamente lo que distingue a la balance-gama de cualquier sistema habitual en los países de habla hispana.
Cómo se usa la balance-gama
Aunque el mecanismo de la balance-gama pueda parecer complicado, una vez que uno se acostumbra a manejarla no resulta especialmente engorroso.
Como funciona con gas, hay que extremar la atención en la seguridad, pero si se entienden bien los pasos básicos, el riesgo de un incidente grave es bajo.
Para calentar el agua con la balance-gama, primero se llena la bañera de agua y se abre la llave general del gas.
Después se coloca la palanca en posición vertical respecto a la manguera y se ajusta el mando a la posición de «llama piloto» para encender.
Como el mando se encuentra en la posición de «apagado», hay que presionarlo mientras se gira hasta la posición correcta.
Cuando se oye un sonido repetitivo de chisporroteo y parpadea el piloto de «llama piloto» indicando que se ha encendido, hay que girar el mando hasta la posición de «agua caliente / ducha».
Si el encendido no se realiza correctamente, se puede producir un escape de gas.
Si el aparato no tiene un piloto luminoso que confirme el encendido, hay que comprobar la llama a través de la ventanilla de observación.
Además, no hay que olvidar cerrar la llave general del gas cada vez que se termina de usar el aparato, un hábito imprescindible para evitar fugas.
Comparado con un calefón moderno de encendido electrónico y llama piloto automática, este procedimiento manual de encendido con llave y mando resultará poco intuitivo para cualquiera acostumbrado a los calentadores actuales de España o Latinoamérica, y es justamente uno de los motivos por los que este tipo de aparato ha ido desapareciendo.
Motivos de su declive
La balance-gama está en declive y hoy apenas se ve.
¿Por qué está desapareciendo?
Se pueden señalar estas tres razones principales.
· Al tener que instalarse junto a la bañera, ocupa espacio en el cuarto de baño
· Al tener una capacidad de calentamiento baja, tarda en recalentar el agua y la presión de la ducha es débil
· Al ser complicado de manejar, son frecuentes los problemas de fallo de encendido o de calentamiento en vacío
Con la proliferación de equipos de agua caliente más cómodos y seguros, ya no hay motivo para seguir utilizando la balance-gama.
En 1983, Tokyo Gas desarrolló un calentador de baño de tipo empotrado en pared que aprovechaba el mismo hueco de ventilación de la balance-gama, y este sustituto tuvo una gran acogida.
Este calentador empotrado en pared permite el suministro automático de agua caliente mediante un mando instalado dentro del propio baño, y este avance se considera una de las causas del declive de la balance-gama.
A diferencia de la balance-gama, permite ampliar el tamaño de la bañera, de modo que el usuario puede disfrutar de un baño más amplio y relajante, además de llenarlo con agua a temperatura estable mediante una operación sencilla, ventajas muy apreciadas por quien lo usa.
Coincidiendo además con la época de la burbuja económica japonesa, la demanda de renovación fue muy alta.
Sin embargo, debido a la dificultad de la instalación eléctrica necesaria para el cambio, en muchas viviendas de protección oficial y edificios similares se ha seguido manteniendo la balance-gama.
Ventajas e inconvenientes de usar la balance-gama
Aunque la balance-gama está en retroceso, tiene ventajas propias que le son exclusivas.
Por eso todavía hay quien sigue utilizándola.
Pero donde hay ventajas, también hay inconvenientes.
A continuación presentamos las ventajas e inconvenientes de usar la balance-gama.
Ventajas
La mayor ventaja de la balance-gama es que existen modelos que se pueden seguir usando incluso durante un corte de suministro eléctrico.
Si el modelo funciona con pilas, puede calentar agua sin ningún problema aunque se vaya la luz.
Esto supone una ventaja importante frente a los modelos que dependen totalmente de la electricidad, algo especialmente relevante en un país como Japón, expuesto a terremotos y otros desastres naturales que pueden cortar el suministro eléctrico.
Algunos modelos de balance-gama incluso se pueden manejar con mando a distancia.
Con ese tipo de modelo, es difícil que el usuario sienta que resulta incómodo de manejar.
Otra ventaja de la balance-gama es que permite recalentar el agua (oidaki).
Cuando los miembros de la familia se bañan por turnos, es habitual que el agua se haya enfriado para los últimos, pero con la función de recalentado esto deja de ser un problema.
Es también una función útil para quien se da baños largos, como los de inmersión a media altura (hanshinyoku).
Además, otra ventaja que cabe mencionar es que se puede usar solo la ducha.
Al no requerir instalar un calentador de bañera independiente, resulta adecuada también para quien no tiene costumbre de sumergirse en la bañera y solo quiere ducharse.
Las viviendas de alquiler que tienen instalada una balance-gama suelen tener, además, un alquiler más económico que las que no la tienen.
Por eso puede ser una opción interesante para quien busca una vivienda barata y no necesita bañera.
Inconvenientes
Entre los inconvenientes de la balance-gama está el hecho de que la bañera queda más estrecha.
Esto se debe a que el calentador tiene que instalarse junto a la bañera.
Como el calentador mide unos 30 centímetros, la bañera tiene que reducirse de tamaño para que todo el conjunto quepa en el cuarto de baño.
Para quien busca una bañera amplia en la que relajarse cómodamente, esto puede resultar decepcionante.
Además, la balance-gama está diseñada con un quemador de capacidad reducida.
Por ello, otro inconveniente que cabe mencionar es que la presión del agua de la ducha resulta débil.
Se dice que este problema se puede mejorar cambiando el cabezal de la ducha por uno de tipo ahorrador, así que si le preocupa este punto, puede probarlo.
La balance-gama es también sensible a la temperatura exterior, por lo que hay quien se queja de que el agua se enfría con facilidad.
Como tampoco ofrece demasiado aislamiento térmico, este problema se nota especialmente en invierno, una estación en la que un calefón de pared bien aislado, más habitual en las viviendas hispanohablantes, no suele presentar el mismo inconveniente.
También puede resultar difícil de limpiar.
Esto se debe a que, al estar la bañera y el calentador instalados juntos en el mismo baño, se forma una estructura con huecos donde se acumula la humedad con facilidad.
Limpiar esos huecos es complicado, y es fácil que aparezca moho.
Para mantener un entorno higiénico, es necesario recurrir periódicamente a una limpieza profesional.
¿Avería? Causas de fallo de la balance-gama
Al igual que cualquier otra instalación, la balance-gama también puede averiarse.
Conviene conocer de antemano qué tipo de causas pueden provocar una avería.
Vida útil
La vida útil del calentador de baño es, como máximo, de unos 15 años.
Se dice que el número medio de años de uso ronda los 13 años.
Si no se producen catástrofes naturales ni incidentes imprevistos, se puede contar con que durará aproximadamente ese tiempo.
Sin embargo, el deterioro por el paso del tiempo es inevitable.
Un uso prolongado hace que las piezas se vayan desgastando, y es entonces cuando aumenta la probabilidad de anomalías como el fallo de encendido. Más adelante veremos que, a efectos prácticos de decidir cuándo sustituirla, muchos propietarios japoneses toman como referencia una vida útil algo más corta, de unos diez años, así que conviene tener en cuenta ambas cifras.
Fugas de agua
La balance-gama funciona tomando el agua de la bañera, calentándola en el aparato y devolviéndola a la bañera.
Como el agua circula constantemente de un lado a otro, las fugas son relativamente frecuentes.
Como el calentador está instalado justo al lado de la bañera, en muchos casos la fuga pasa desapercibida durante bastante tiempo.
Si al terminar de recalentar el agua nota que el nivel ha bajado, es muy probable que se trate de una fuga.
En ese caso conviene solicitar una revisión a un profesional.
Óxido y suciedad
El calentador de baño está expuesto constantemente a la humedad, por lo que es un entorno propenso a la oxidación.
Además, es fácil que se acumulen depósitos de cal, suciedad y moho.
El uso de sales o aditivos de baño también puede aumentar el riesgo de que aparezcan anomalías en el calentador, así que conviene tener precaución.
Si nota algún fallo de funcionamiento o percibe algún olor extraño mientras lo usa, deje de utilizarlo de inmediato.
Consulte con un profesional para valorar una revisión o una sustitución.
Averías del sistema eléctrico
También pueden producirse averías en el sistema eléctrico.
Aunque hay modelos de balance-gama que calientan el agua con gas, el control del proceso corre a cargo del sistema eléctrico.
Cuando el sistema eléctrico, que actúa como centro de mando, se avería, aparecen anomalías como la imposibilidad de mantener una temperatura constante del agua.
Cuando se produce este tipo de problema, a veces basta con desenchufar el aparato y volver a enchufarlo para que se solucione.
Si el problema persiste después de intentarlo, es señal de que existe algún fallo en el sistema eléctrico, por lo que conviene solicitar una revisión o reparación.
Según el caso, puede ser necesaria la sustitución completa del aparato.
¿Cuál es el momento adecuado para sustituirla?
Cuando se utiliza una balance-gama, con el tiempo llega el momento en que su vida útil se acerca a su fin y empiezan a aparecer anomalías, lo que lleva a plantearse la sustitución.
A continuación explicamos cuáles son las señales que indican que ha llegado ese momento.
Más de diez años de uso
Cuando la balance-gama lleva más de diez años en uso, es fácil que empiecen a aparecer anomalías.
Según el uso que se le haya dado, algunos aparatos pueden durar más, mientras que otros se averían incluso antes de llegar a ese tiempo.
Como referencia general, se puede tomar el criterio de si lleva más de diez años de uso, y en ese caso conviene plantearse la sustitución.
Según el caso, puede ser más conveniente optar por una reforma en lugar de una simple sustitución, así que conviene valorar bien cuál es la opción más adecuada antes de decidir.
No se enciende
Cuando el aparato deja de encenderse, es muy probable que el problema esté en el dispositivo de encendido o en la electroválvula de gas.
Si al cambiar las pilas solo se oye un «clic, clic» sin que llegue a encenderse, es probable que el problema esté en el panel de control o en la clavija de alimentación.
Existen muchas posibles causas cuando el aparato deja de encenderse, y a una persona sin conocimientos técnicos le resultará muy difícil identificar el origen del problema.
Por eso, si quiere solucionarlo, lo recomendable es consultar con un profesional especializado.
Olores o ruidos extraños
Cuando aparecen ruidos u olores extraños, es también el momento de plantearse la sustitución.
Si empieza a notar olor a gas o a quemado, deje de usar el aparato de inmediato.
No olvide tampoco abrir ventanas y puertas para ventilar la estancia.
Encender o apagar el extractor o los interruptores eléctricos puede generar una pequeña chispa que provoque un incendio, por lo que conviene evitarlo en ese momento.
Además, si al girar la palanca de encendido se oye una explosión o un ruido de combustión anormalmente fuerte, es muy probable que el intercambiador de calor esté averiado.
Si nota alguna de estas anomalías, solicite cuanto antes una revisión o reparación.
No calienta el agua
Si el agua deja de calentarse o la temperatura resulta baja, es posible que el problema esté en la válvula proporcional de agua, en el sensor de temperatura o en el sistema eléctrico.
Si se sigue usando el aparato en estas condiciones, puede llegar un momento en que no caliente el agua en absoluto, así que conviene actuar cuanto antes.
En estos casos, la solución pasa por la reforma o la sustitución.
¿Qué es mejor, sustituir o reformar?
Cada vez son más los baños prefabricados de tipo unidad (unit bath), pero aun así la balance-gama conserva ventajas que le son exclusivas.
Sin embargo, cuando finalmente se avería, ¿qué conviene elegir, la sustitución o la reforma?
Lo mejor es reformar hacia un baño prefabricado tipo unidad
Cuando la balance-gama envejece o empieza a presentar averías, lo recomendable es reformar el baño instalando una unidad prefabricada.
La balance-gama tiene ventajas exclusivas, como poder recalentar el agua o seguir funcionando durante un corte eléctrico, pero conviene aprovechar la propia avería como ocasión para dar el paso hacia la reforma.
Como norma general, se considera que la vida útil media de la balance-gama ronda los trece años, y como máximo unos quince años.
Un baño de tipo unidad incorpora la misma función de recalentado que la balance-gama, además de ofrecer una presión de agua más estable.
Además, el baño de tipo unidad tiene también una vida útil más larga y mejora la seguridad durante el baño.
Permite programar la cantidad de agua de la bañera, ajustar la temperatura con solo pulsar un botón e incluso rellenar el agua de forma automática, funciones que aumentan la comodidad del baño. Por todo esto, si está valorando si sustituir la balance-gama o reformar, la reforma suele ser la mejor opción.
Para quien viene de un país hispanohablante, este tipo de baño prefabricado de fábrica, con bañera, paredes y suelo integrados en una sola pieza estanca, resultará bastante más parecido a los platos de ducha y mamparas de serie que a un baño de obra tradicional con azulejos, que es el modelo más habitual en España y América Latina.
En un piso de alquiler puede que no pueda elegir
Si está pensando en reformar su balance-gama hacia un baño de tipo unidad, es natural que, ya puestos, le apetezca hacerlo bien.
Sin embargo, en una vivienda de alquiler, la decisión final depende de la voluntad del propietario.
Si el propietario decide sustituir la balance-gama por otra balance-gama, no se instalará un baño de tipo unidad.
Al tratarse de una vivienda de alquiler, es el propietario quien instaló originalmente la balance-gama, y es también él quien asume el coste de la reparación o sustitución cuando se avería.
Si el inquilino quiere costear de su bolsillo el cambio a un baño de tipo unidad, necesitará obtener antes el permiso del propietario.
Además, al finalizar el contrato deberá devolver la vivienda a su estado original como parte de la restitución (genjō kaifuku).
En ese momento existe el riesgo de que le reclamen el coste de volver a instalar la balance-gama en sustitución del baño de tipo unidad.
La sustitución de la bañera es una obra que requiere tiempo, por lo que también puede causar molestias a otros vecinos del edificio.
En definitiva, en una vivienda de alquiler siempre hay que atenerse a las instrucciones y a la voluntad del propietario. Esta subordinación casi total del inquilino a la decisión del propietario sobre un elemento tan básico como el sistema de agua caliente contrasta con lo habitual en el alquiler hispanohablante, donde el calentador suele considerarse un elemento de mantenimiento obligatorio a cargo del arrendador, pero rara vez un elemento sobre el que el inquilino tenga margen de negociación en ningún sentido.
Qué es el calentador empotrado en pared (hōru in wan)
Hasta ahora la balance-gama era el sistema predominante, pero con el paso del tiempo ha ido aumentando el cambio hacia baños de tipo unidad.
Además, al haber disminuido tanto el número de balance-gama en uso, empieza a haber escasez de piezas de recambio.
Por eso, también ha ido en aumento la sustitución por el llamado calentador empotrado en pared.
El calentador empotrado en pared es un tipo de calentador de gas, también conocido como calentador de pared pasante.
En complejos de viviendas públicas donde todavía se usa la balance-gama, es habitual optar por este tipo de sustitución.
El calentador empotrado en pared se instala encajándolo en el mismo hueco de la pared que se había abierto para la balance-gama.
Gracias a este método, queda libre el espacio que antes ocupaba la balance-gama, lo que permite instalar una bañera de mayor tamaño.
Al instalar un calentador empotrado en pared, además de poder completarse la obra en un plazo relativamente corto, el coste también resulta más económico.
El espacio que se gana al eliminar la balance-gama aumenta la sensación de relajación y satisfacción durante el baño.
Coste y plazo de la sustitución o reforma de la balance-gama
Aunque la vida útil básica de la balance-gama ronda los trece años de media, y como máximo unos quince años, en muchas de las viviendas donde está instalada el equipo es antiguo, y en no pocos casos lleva más de diez años sin sustituirse.
Si se decide sustituir o reformar la balance-gama, ¿cuánto coste y cuánto plazo de obra son necesarios?
A continuación explicamos el coste y el plazo aproximados según distintos supuestos.
Sustitución por una balance-gama nueva
El cambio de una balance-gama por otra balance-gama es habitual sobre todo en propiedades de tipo danchi.
Si ya había una balance-gama instalada previamente, no es raro que la sustitución vuelva a ser por otra balance-gama.
Aunque se trate igualmente de una balance-gama, los modelos actuales suelen ser más eficientes energéticamente y acumulan menos depósitos de cal que los modelos anteriores, entre otras mejoras.
Además, en el caso de la sustitución de balance-gama por balance-gama, el coste también resulta más bajo, y se puede realizar por unos 150.000 yenes, obra incluida.
En algunos casos, el plazo de obra puede completarse en menos de un día.
Es especialmente frecuente que las viviendas de alquiler más antiguas sigan usando balance-gama, y en algunos casos el propietario opta únicamente por este tipo de sustitución, de balance-gama a balance-gama.
Sustitución por un calentador empotrado en pared
El calentador empotrado en pared es el que se puede instalar en el hueco de pared destinado a la toma y salida de aire de la balance-gama.
Al alojar el calentador dentro de ese mismo hueco de la pared, también queda disponible el espacio que antes ocupaba la balance-gama.
Esto permite cambiar a una bañera de mayor tamaño, y el plazo de obra se completa en aproximadamente un día.
El coste necesario, obra incluida, ronda los 200.000 a 250.000 yenes.
Sustitución por un calentador de baño a gas
El calentador de baño a gas es habitual, sobre todo, en viviendas unifamiliares.
El calentador de baño a gas se puede instalar siempre que exista un lugar en el exterior del cuarto de baño donde colocarlo.
Como el calentador se instala en el exterior, no es necesario reservar espacio para él dentro del baño.
Además, en cuanto a las tuberías, se puede aprovechar el mismo hueco destinado a la toma y salida de aire, por lo que tampoco supone una obra de gran envergadura.
El calentador de baño a gas no solo permite calentar el agua de la bañera, sino que también se puede controlar el recalentado con solo pulsar un botón.
Por eso, si cambia de una balance-gama a un calentador de baño a gas, puede que le sorprenda gratamente lo cómodo que resulta.
En cuanto al coste, si desea cambiar a un calentador de baño a gas, necesitará aproximadamente entre 200.000 y 300.000 yenes, obra incluida. Este tipo de calentador de gas montado en el exterior de la vivienda es, con diferencia, el que más se parece a los calefones y termotanques de pared que se usan habitualmente en los países de habla hispana, con la diferencia de que en Japón suele integrar también el control del recalentado del agua de la bañera.
Reforma hacia un baño de tipo unidad
Para quien no tenga limitaciones de presupuesto, lo recomendable es reformar hacia un baño de tipo unidad.
Se puede retirar la balance-gama y renovar por completo el aspecto de todo el cuarto de baño.
Como la balance-gama está instalada dentro del propio baño, en viviendas de alquiler antiguas o en complejos tipo danchi es habitual que el baño esté alicatado con azulejos.
Al cambiar a un baño de tipo unidad, todos los elementos quedan integrados en un solo conjunto.
Por eso, cabe esperar ventajas como una mayor facilidad de limpieza, menor riesgo de fugas de agua y una mejor conservación del calor dentro del baño.
Al verse menos afectado por la temperatura exterior, se puede disfrutar de un baño cómodo incluso en la estación fría.
En una vivienda de alquiler, obteniendo el permiso previo, es posible cambiar a un baño de tipo unidad, aunque no siempre se puede garantizar que se conceda el cambio.
Aun así, como se puede negociar, conviene consultarlo con el propietario aprovechando el momento en que se avería la balance-gama.
Precauciones sobre la reparación, la sustitución y la reforma
Si la balance-gama que estaba usando se avería, ¿qué opción conviene elegir entre reparación, sustitución o reforma?
A continuación presentamos también los puntos a los que hay que prestar atención.
En una vivienda de alquiler, es imprescindible consultar con el propietario
Cuando surge una avería en una balance-gama envejecida, si se trata de una vivienda de alquiler, lo primero es consultarlo con el propietario.
En una vivienda de alquiler, la propiedad del equipo corresponde al propietario o a la empresa gestora, y también es el propietario o la empresa gestora quien decide si procede la reparación o la reforma.
No se sabe de antemano qué tipo de equipo de agua caliente se instalará al final, pero como la decisión corresponde al propietario, lo mejor es consultarlo con él en primer lugar.
A veces la sustitución sale más barata que la reparación
Las averías de la balance-gama se manifiestan con síntomas como dificultad para encender, temperatura que no se mantiene estable, un ruido de explosión al encender, u olores y ruidos extraños.
Un profesional especializado revisará el aparato para identificar la causa, pero si la anomalía resulta ser una avería propiamente dicha, a veces sale más barato optar directamente por la sustitución.
En algunos casos basta con cambiar una pieza pequeña para solucionar el problema, pero cuando el aparato está próximo al final de su vida útil y presenta múltiples anomalías, sustituirlo puede resolver todos los problemas a la vez por un coste total inferior al de ir reparando pieza por pieza.
Por eso conviene valorar tanto la vida útil restante como la posibilidad real de reparación antes de decidir si conviene sustituir el aparato.
No se debe reparar ni sustituir por cuenta propia
Quien tenga soltura con el bricolaje quizá piense que cambiar o reparar una balance-gama es sencillo, pero para trabajar en una instalación de balance-gama se necesitan cualificaciones específicas, como la de instalador de equipos de gas o especialista en instalación de aparatos de gas.
En particular, la cualificación de instalador de gas licuado es un título de ámbito nacional, y trabajar sin esa cualificación resulta sumamente peligroso.
En una vivienda de alquiler, cuando surgen muchas averías en las instalaciones, es la empresa gestora o el propietario quien debe encargarse de gestionarlas, y el coste de la reparación o la sustitución corre por su cuenta.
Además, la balance-gama se clasifica como un aparato de gas, por lo que se requiere la cualificación de supervisor de conexión de tubería flexible de gas, además de técnicas específicas para sellar correctamente las aberturas y evitar que penetre agua.
Un trabajo de bricolaje improvisado puede provocar averías graves o incluso accidentes, así que bajo ningún concepto debe intentar repararlo o sustituirlo usted mismo. Esta exigencia de cualificaciones específicas para tocar un aparato de gas doméstico es equivalente, en espíritu, a la que existe en cualquier país hispanohablante para instalar o manipular un calefón o una caldera de gas, donde también está prohibido para cualquier persona sin la certificación correspondiente.
Cómo elegir una empresa de reforma
Si una avería de la balance-gama le lleva a plantearse una reforma, es normal que tenga dudas sobre a quién encargar la obra.
A continuación explicamos cómo elegir una empresa de reforma.
Que cuente con profesionales cualificados
Si está valorando reparar o reformar su balance-gama, puede que no sepa a qué tipo de empresa dirigirse ni cuál aceptará el encargo.
Lo primero que conviene comprobar es si la empresa cuenta con profesionales que posean las cualificaciones específicas necesarias.
Para llevar a cabo una reforma relacionada con la balance-gama existe una normativa que exige que la instalación y sustitución de equipos de gas, agua y calentadores solo puedan realizarlas profesionales con la cualificación correspondiente.
Si una persona sin conocimientos técnicos realiza la reparación por su cuenta, puede incurrir en una infracción legal, además de correr el riesgo de una explosión o un escape de gas.
Un accidente de este tipo también puede causar graves daños al entorno, así que encargue siempre el trabajo a una empresa que cuente con los siguientes profesionales cualificados.
【Cualificaciones específicas】
· Instalador de equipos de gas licuado (título nacional)
· Supervisor de conexión de tubería flexible de gas
· Supervisor de instalación de equipos consumidores de gas
· Especialista en instalación de aparatos de gas
· Ingeniero jefe de obras de instalación de suministro de agua
· Técnico de instalación de tubería interior simplificada
· Técnico de obras TES
Comparar varias empresas
Al comparar empresas de reforma, conviene fijarse en qué trabajo concreto se va a realizar y a qué coste corresponde.
En el caso de una reforma, es especialmente recomendable preguntar también por el plazo estimado de la obra, además del coste.
Por ejemplo, si se opta por una reforma de balance-gama a calentador empotrado en pared, al ser un tipo que se empotra en la pared del baño, se puede ganar más espacio en el baño y en la bañera en comparación con la balance-gama.
Además, al incorporar funciones que la balance-gama no tenía, como el ajuste de temperatura o el llenado de agua mediante panel de control, resulta más cómodo de usar que la balance-gama.
Como se aprovecha la misma toma y salida de aire que ya usaba la balance-gama, tampoco es necesario abrir un nuevo hueco en ningún otro punto.
El coste orientativo de una reforma de balance-gama a calentador empotrado en pared, incluyendo el calentador, la bañera, la grifería y la obra de instalación, ronda entre 320.000 y 350.000 yenes.
Si además elige productos que venda la propia empresa instaladora, es posible conseguir un precio aún más económico, así que conviene comparar también ese aspecto, incluyendo el caso de compra conjunta.
Además, al comparar varias empresas conviene prestar especial atención al caso de que la obra sea la sustitución por un baño de tipo unidad.
En el caso del baño de tipo unidad, la obra no es tan sencilla como la reforma de balance-gama a calentador empotrado en pared.
El baño de tipo unidad se ensambla montando las distintas piezas —techo, suelo, paredes, bañera— en el propio espacio del cuarto de baño.
Además, existen baños de tipo unidad que incorporan lavabo, e incluso conjuntos de tres piezas que incluyen también el inodoro, por lo que conviene comparar según el tipo concreto de que se trate.
Los baños de tipo unidad más recientes son también, en muchos casos, más fáciles de limpiar y ofrecen mayor estanqueidad y aislamiento térmico.
También existen modelos con diseño sin barreras arquitectónicas y otros con funciones aún más avanzadas.
Por eso, conviene comparar qué categoría de baño de tipo unidad conviene elegir, cuál es el plazo de obra y de cuántas piezas se compone el conjunto.
El coste de la reforma hacia un baño de tipo unidad ronda desde unos 500.000 yenes, y el coste de la obra en sí ronda desde unos 300.000 yenes.
Solicitar un presupuesto gratuito
Al comparar varias empresas, conviene decidirse a partir del contenido de un presupuesto gratuito.
El coste y el trato ofrecido en reparaciones o reformas varían bastante de una empresa a otra.
Algunas fijan precios por encima de lo habitual en el mercado, y también hay empresas sin las cualificaciones necesarias o con poca experiencia.
En esos casos, es posible que el trabajo no se realice correctamente y que surjan problemas más adelante.
Sin embargo, al solicitar un presupuesto gratuito se puede comprobar, además del contenido y el plazo de la obra, si la empresa cuenta con profesionales cualificados, si el importe es adecuado y en qué consiste exactamente el servicio.
Compare los presupuestos de varias empresas antes de iniciar la obra. Esta práctica de pedir varios presupuestos antes de contratar una reforma del baño es, en realidad, un consejo tan válido en Tokio como en Madrid, Buenos Aires o Ciudad de México, aunque las cualificaciones concretas que haya que exigir a cada instalador varíen según el país.
Resumen
La balance-gama es un calentador de baño que se instaló sobre todo en complejos de viviendas públicas (danchi).
Cuenta con una toma y una salida de aire, y funciona aspirando el agua de la bañera para calentarla.
En el pasado era el sistema predominante, pero en la actualidad está en declive, y cada vez son más las viviendas que pasan a un baño de tipo unidad mediante reforma.
La balance-gama tiene ventajas, como poder calentar agua incluso durante un corte eléctrico, pero también suele presentar una presión de agua débil, dificultad de limpieza y una vida útil de unos quince años como máximo, con una media de trece años.
Por eso son muchos los casos en los que se plantea si conviene sustituirla o reformarla, aunque en viviendas de alquiler a veces la única opción posible es cambiar de una balance-gama a otra balance-gama.
En la actualidad, los baños de tipo unidad incorporan numerosas funciones y permiten aprovechar mejor el espacio del cuarto de baño.
Si desea cambiar la bañera de su propia vivienda, antes de iniciar la obra pida presupuesto a varias empresas y compare el coste, el plazo y si cuentan con profesionales cualificados.
