Al elegir una vivienda de alquiler, son muchos los inquilinos que dan una gran importancia a las instalaciones relacionadas con el agua.
Cuando la ubicación y el interior no presentan ningún problema y, aun así, la vivienda permanece vacía durante mucho tiempo, es posible que la causa esté en el baño o el aseo.
En comparación con la cocina o el cuarto de baño, reformar el aseo resulta mucho más económico, y el efecto que produce en quienes visitan el piso es, sin embargo, muy grande.
Por eso, en este artículo explicamos en detalle la reforma del aseo desde la óptica de la rentabilidad: los tipos disponibles, el coste aproximado y el momento adecuado para sustituirlo.
Si está pensando en reformar el aseo de su propiedad o le preocupa cómo reducir la vacancia, esperamos que esta guía le resulte útil.
El aseo también es un punto clave a la hora de elegir una vivienda de alquiler
Entre los factores que más se valoran al elegir una vivienda, suelen citarse tres: la ubicación y el entorno, la orientación y la luz natural, y que el baño y el aseo estén separados.
De estos tres, son muchos los inquilinos que buscan con especial interés que el baño y el aseo estén separados, es decir, que las instalaciones de agua estén bien diferenciadas.
Los motivos para preferir esta separación son variados: la comodidad cuando reciben visitas, o el simple deseo de poder darse un baño con tranquilidad, sin prisas.
Pero, entre todos ellos, el motivo más valorado es el deseo de separar el lugar donde uno se asea del lugar donde se hacen las necesidades fisiológicas.
El aseo es un espacio en contacto directo con la piel, y también el lugar donde se realiza un acto tan delicado como la evacuación.
Si el aseo que se usa a diario está sucio, o si las instalaciones son antiguas y presentan manchas o suciedad que transmiten falta de higiene, esa sola impresión puede bastar para que toda la vivienda parezca poco limpia.
De los tres factores que más valoran los inquilinos al elegir vivienda, el único que el propietario puede mejorar directamente es precisamente el de las instalaciones de agua.
Si el aseo actual resulta húmedo y oscuro, desprende malos olores, o presenta manchas y suciedad en el inodoro o en las paredes, conviene plantearse una reforma que transmita una impresión luminosa y limpia.
Reformar el aseo no exige, ni de lejos, la inversión que requieren la cocina o el baño, y basta con una obra parcial para mejorar notablemente la impresión general.
Un aseo luminoso y con sensación de limpieza mejora por sí solo la impresión de toda la vivienda, por lo que se trata también de una medida muy recomendable contra la vacancia.
Conviene aclarar, antes de continuar, un punto cultural importante para el lector hispanohablante: en España y en América Latina, el aseo y el baño casi nunca están separados en la vivienda estándar; lo habitual es un único cuarto de baño que integra el inodoro, el lavabo y la ducha o bañera. La separación entre "aseo" y "baño" como dos estancias independientes es, en cambio, una característica muy extendida en la vivienda japonesa, incluso en pisos de alquiler modestos. Por eso, en el mercado japonés, un aseo independiente, bien cuidado y con instalaciones modernas, funciona como un argumento de venta por sí mismo, algo que en el mercado hispanohablante suele depender más bien del conjunto del cuarto de baño.
¿Cuál es la referencia para saber cuándo sustituir el aseo de una vivienda de alquiler?
El aseo es una instalación que se usa todos los días, pero eso no significa que, una vez instalada, vaya a durar eternamente hasta que se averíe.
El aseo también tiene una vida útil, y hay casos en los que conviene sustituirlo aunque todavía no presente ninguna avería.
A continuación explicamos cuándo conviene plantearse el cambio y cómo reconocer las señales de que se acerca ese momento.
La referencia orientativa es de unos diez años
Por lo general, se considera que el aseo debe sustituirse cada diez años aproximadamente.
La vida útil del propio inodoro es larga, así que, si no presenta grietas, puede seguir usándose sin problemas incluso pasados los diez años.
Sin embargo, cuando pasan diez años desde que un modelo salió al mercado, empiezan a escasear las piezas de repuesto, lo que dificulta las reparaciones, y además el rendimiento del aparato se deteriora, generando problemas que afectan a la comodidad de uso.
Aunque el inodoro en sí no presente ningún problema, la cisterna y el asiento con función de lavado con agua caliente —conocido en japonés como washlet— suelen tener una vida útil de entre siete y diez años, mientras que las tuberías y las juntas de las piezas rondan, según el fabricante, los veinte años como referencia para su sustitución.
Es comprensible que a algunos propietarios les resulte incómodo sustituir el aseo cuando el inodoro todavía no se ha averiado.
Sin embargo, adelantarse al cambio permite evitar el riesgo de quedarse, en algún momento, sin poder usar el aseo.
También conviene tener en cuenta que, a raíz de la pandemia de COVID-19 y del aumento de la demanda, la escasez de semiconductores ha continuado, por lo que los plazos de entrega pueden retrasarse.
Además, sustituir el aseo con antelación tiene la ventaja de que no es necesario decidirse con prisas, de modo que se puede comparar precio y funciones con calma antes de elegir el modelo deseado.
Para poder usar el aseo con comodidad, conviene tomar como referencia ese plazo y adelantarse a la reparación o a la sustitución.
Aquí conviene una precisión terminológica para quien no esté familiarizado con el mercado japonés: el asiento washlet —también llamado, de forma genérica, "inodoro con bidé integrado" o "asiento de lavado con agua caliente"— es un dispositivo prácticamente universal en la vivienda japonesa, tanto en propiedad como en alquiler, y limpia con un chorro de agua templada después de usar el inodoro, sin necesidad de papel higiénico adicional ni de un bidé separado. Se trata de un desarrollo de origen japonés (la marca TOTO, que se menciona más adelante, es su creadora histórica) que no tiene un equivalente extendido en la vivienda española o latinoamericana, donde el bidé independiente ha ido perdiendo presencia y el chorro de agua caliente integrado en el propio inodoro sigue siendo, todavía hoy, poco habitual fuera de los hoteles de alta gama o de instalaciones muy específicas. Para un propietario o un inversor hispanohablante que se plantee el mercado de alquiler japonés, entender que el washlet es casi un estándar —y no un lujo— resulta clave para valorar correctamente el coste y el atractivo comercial de una reforma de aseo.
¿Cuáles son las señales de que conviene sustituirlo?
Se dice que la vida útil del aseo es de diez años, pero ¿qué señales concretas indican que ha llegado el momento de cambiarlo?
Aunque no se haya presentado ningún problema en el uso diario, si se dan las siguientes situaciones, son indicios de que el aseo se acerca al final de su vida útil.
Se atasca con más facilidad
Cuando un aseo lleva muchos años en uso, es inevitable que aparezcan atascos con más frecuencia.
Tirar objetos extraños o materiales que no se disuelven fácilmente en el agua, o tirar una cantidad excesiva de papel higiénico, hace que los residuos acumulados vayan obstruyendo poco a poco el tramo en forma de "S" de la tubería de desagüe.
Cuantos más años lleve en uso, más compleja será la obra necesaria para eliminar el atasco.
Si el atasco se produce en un punto profundo de la tubería, en algunos casos puede ser necesario incluso levantar el suelo para poder acceder a él.
Hay fugas de agua
Si se oye el sonido del agua sin haber tirado de la cisterna, si hay fugas de agua en el suelo, en la pared o en las conexiones de la llave de paso, o si el agua se filtra por alguna grieta del propio inodoro, todo ello indica igualmente que el aseo se acerca al final de su vida útil y que es el momento de sustituirlo.
Para reparar una fuga de agua es necesario mover el propio cuerpo del inodoro.
Al tratarse de un trabajo de cierta envergadura, es recomendable no intentar resolverlo por cuenta propia y encargarlo cuanto antes a un profesional.
El agua no fluye bien
Si, al accionar la palanca, el agua no fluye como debería o el caudal es escaso, esto también debe tomarse como una señal de que conviene plantear la sustitución.
La causa principal suele estar en las piezas internas de la cisterna, aunque también pueden influir otros factores, como que la llave de paso no esté del todo abierta, que se haya roto la cadena que conecta con el flotador de goma, o que la válvula de flotador o la palanca estén dañadas.
Hay alguna zona agrietada
Los inodoros de cerámica tienen una alta durabilidad, por lo que pueden seguir usándose durante mucho tiempo.
Sin embargo, son sensibles a los impactos, y un golpe fuerte accidental puede llegar a producir grietas.
También puede ocurrir que un terremoto sea la causa de que aparezca una grieta.
Además, aunque no se aprecie ninguna grieta visible, si al usar el asiento —el washlet— se percibe algún ruido extraño, puede tratarse de una avería interna que más adelante requiera reparación.
Como el inodoro agrietado es una superficie en contacto directo con la piel, seguir usándolo en ese estado resulta peligroso.
En cuanto se detecte una grieta, por pequeña que sea, conviene encargar cuanto antes la sustitución a un profesional.
La suciedad no desaparece ni limpiando
Cuando un aseo lleva usándose varias décadas, es habitual que aparezcan arañazos y manchas que resultan cada vez más visibles, lo que dificulta un uso cómodo.
La suciedad del interior del inodoro tiende a amarillear y ennegrecerse a medida que el aparato envejece, y cada vez resulta más difícil de eliminar.
Como además la limpieza empieza a llevar más tiempo, sustituirlo en el momento en que la suciedad ya no desaparece, aunque no haya ninguna avería, también puede ser un buen momento para hacerlo.
¿Qué ocurre si se deja pasar el momento de la reforma?
Si, al cumplirse la vida útil, no se ha producido ninguna avería importante, es posible seguir usando el aseo sin sustituirlo.
Sin embargo, si se continúa utilizando un aseo deteriorado más allá de su vida útil, aumenta considerablemente el riesgo de que su uso deje de ser seguro.
Por ejemplo, un inodoro agrietado puede seguir usándose, pero existe el riesgo de sufrir alguna herida, por lo que no puede considerarse un uso seguro.
Además, al aumentar la frecuencia de averías, seguir usándolo sin reformarlo hace que se acumulen los gastos de reparación, y si las piezas de repuesto dejan de fabricarse y no se pueden conseguir, será necesario sustituir el aseo con urgencia.
Dejar sin resolver un problema y seguir usando el aparato en esas condiciones no resulta eficiente, por lo que se recomienda adelantarse a la sustitución.
Esta lógica —posponer el mantenimiento hasta que el coste de no actuar supera al de la reforma— es, de nuevo, universal: cualquier propietario en Buenos Aires, en Bogotá o en Sevilla reconocerá el mismo dilema entre "aguantar un poco más" y "invertir ahora para evitar un gasto mayor después", aunque las cifras concretas y los plazos de entrega de piezas varíen según el mercado local.
Reforma del aseo en viviendas de alquiler: algunos ejemplos
A continuación, presentamos algunos ejemplos de reformas de aseo que se realizan habitualmente en viviendas de alquiler.
Reforma de inodoro de estilo tradicional japonés a inodoro de estilo occidental
Consiste en retirar y desmontar el inodoro y el suelo del aseo de estilo tradicional japonés (un modelo agachado, empotrado en el suelo) y, después, realizar el trabajo de fontanería y, si es necesario, el tratamiento de la base del suelo y de la pared, la sustitución del pavimento y del papel pintado, para finalmente instalar un inodoro de estilo occidental.
Cuando el aseo tradicional presenta un desnivel en el suelo, o cuando se instala un inodoro occidental con función de lavado con agua caliente (washlet), suele ser necesario realizar obras para nivelar el desnivel y para instalar una toma de corriente, lo que encarece el precio de la reforma.
El trabajo de instalación, incluyendo el precio del propio aparato, la mano de obra y los gastos de desmontaje y eliminación de residuos, suele costar entre 50.000 y 200.000 yenes.
Entre las ventajas de pasar de un inodoro tradicional a uno occidental se cuentan que resulta menos probable que los desechos salpiquen fuera de la taza, lo que facilita la limpieza; que se reduce la carga sobre las piernas y la espalda; y que la mayoría de las personas están más habituadas al uso del inodoro occidental.
Para el lector hispanohablante conviene precisar que el inodoro tradicional japonés, de tipo agachado, es prácticamente inexistente hoy en España y en América Latina, donde el inodoro de estilo occidental ha sido, desde hace generaciones, el único modelo habitual. Este tipo de reforma responde, por tanto, a un contexto muy específico del parque de vivienda japonés más antiguo, donde todavía perviven edificios construidos con este sistema.
Reforma de inodoro de estilo occidental a inodoro ahorrador de agua
Consiste en sustituir un inodoro occidental por otro, también occidental, pero de tipo ahorrador de agua.
Al cambiar un inodoro occidental antiguo, que consume una gran cantidad de agua por cada descarga, por un modelo más reciente y ahorrador, se puede reducir el gasto en la factura del agua.
Sin embargo, en comparación con el inodoro tradicional japonés, estos modelos utilizan menos agua y tienen menor presión, por lo que en algunos casos la obra no puede realizarse debido a limitaciones de presión del agua.
Si se está considerando instalar un inodoro ahorrador de agua, conviene pedir con antelación a la empresa de reformas que realice una visita previa para comprobar si la instalación es viable.
Al sustituir el inodoro por un modelo ahorrador de agua, no solo se reduce la factura del agua: al llevar incorporadas también funciones de ahorro de electricidad, no se consume energía eléctrica de forma innecesaria.
Además, algunos modelos con las funciones más recientes incorporan funciones de desinfección y de autolimpieza, lo que permite disfrutar de un aseo cómodo después de la reforma.
Reforma del suelo y del papel pintado
Además de sustituir únicamente el inodoro, existe también la opción de realizar una reforma integral que incluya el cambio del papel pintado y del pavimento.
Es posible instalar barras de apoyo, cambiar el papel pintado o transformar por completo la impresión del aseo, dándole un aspecto totalmente distinto.
En los aseos antiguos, no solo el inodoro, sino también el papel pintado y el suelo pueden haber absorbido olores y suciedad, generando un espacio poco higiénico.
Al sustituirlos por un papel pintado nuevo con efecto antiolores y desodorante, es posible transformar el aseo en un espacio luminoso y con sensación de limpieza.
El coste orientativo de sustituir el pavimento, incluyendo la mano de obra, ronda entre 30.000 y 50.000 yenes, mientras que el del papel pintado ronda entre 60.000 y 80.000 yenes.
Sustitución del portarrollos y de la barra de toallas
A veces basta con renovar algún pequeño accesorio para cambiar por completo la impresión del aseo.
Renueve la barra de toallas oxidada o el portarrollos deslucido por accesorios más modernos y atractivos.
Como es posible sustituirlos por apenas unos pocos miles de yenes, puede tratarse de la reforma más rentable de todas.
Reforma de la puerta
Basta con sustituir una puerta antigua por una nueva para transformar el ambiente del aseo en algo mucho más luminoso.
Existe una gran variedad de diseños de puertas para aseo, muchos de ellos muy atractivos.
Además, al mejorar también su funcionalidad, cabe esperar un efecto positivo en la reducción de olores y de la transmisión de sonido.
En el caso de viviendas orientadas a personas mayores, resulta más adecuada una puerta corredera, que facilita la entrada y la salida.
En viviendas de espacio reducido, se recomienda una puerta plegable, ya que no requiere apenas espacio adicional.
El aseo ofrece una gran variedad de tipos
Para acercarse todo lo posible al aseo ideal en una reforma, resulta importante conocer también los distintos tipos disponibles y sus características.
Existe una gran variedad de tipos de aseo, que pueden clasificarse a grandes rasgos en cuatro categorías.
A continuación presentamos, por tipo, sus características y sus ventajas e inconvenientes.
Inodoro combinado (con cisterna separada)
El inodoro combinado es el tipo más extendido, y se refiere a un aseo en el que el cuerpo del inodoro, junto con su cisterna, se combina con un asiento independiente.
Ventajas e inconvenientes
La ventaja del inodoro combinado es su precio asequible, y el hecho de poder combinar libremente un asiento con las funciones deseadas, sin gastos innecesarios.
Además, se puede elegir si se desea o no un lavamanos integrado en la parte superior de la cisterna.
Al poder sustituir únicamente la pieza averiada, la posibilidad de contener el coste también es una de sus ventajas.
Entre los inconvenientes se encuentran que no se puede volver a tirar de la cisterna de forma continuada hasta que esta se haya vuelto a llenar de agua, y que, al tener más recovecos, resulta más difícil de limpiar.
Inodoro de una sola pieza (integrado)
Se trata de un tipo de aseo en el que el cuerpo del inodoro, la cisterna y el asiento forman una sola pieza integrada.
Se puede elegir entre un modelo con lavamanos integrado o sin él.
Aunque destaca por su diseño, resulta más caro que el inodoro combinado.
Ventajas e inconvenientes
La ventaja del inodoro de una sola pieza es que, al tener un diseño sin recovecos, resulta más fácil de limpiar.
Además, puede instalarse incluso en lugares con poca presión de agua.
También se puede elegir si se desea lavamanos en la parte superior de la cisterna, y su abertura suele ser más amplia que la del inodoro combinado, lo que facilita su uso.
Entre los inconvenientes se encuentra su precio más elevado en comparación con el inodoro combinado, y que, si se avería, es necesario sustituir todo el conjunto, incluido el propio cuerpo del inodoro.
Además, al igual que en el inodoro combinado, no es posible volver a tirar de la cisterna hasta que se haya vuelto a llenar de agua.
Inodoro sin cisterna
El inodoro sin cisterna es aquel en el que el washlet y el cuerpo del inodoro forman un solo conjunto, sin que exista ninguna cisterna.
Al no tener cisterna, resulta más compacto, y su diseño sencillo ha ganado mucha popularidad.
Ventajas e inconvenientes
Su diseño elegante, junto con su reducida altura, permite instalarlo incluso en espacios reducidos, y produce el efecto de hacer que el aseo parezca más amplio.
Además, al carecer de recovecos, también resulta fácil de limpiar.
Suele incorporar funciones de ahorro de agua, y permite tirar de forma continuada, lo que resulta muy cómodo.
Entre los inconvenientes se encuentra su precio relativamente elevado, y que, al no tener zona de lavado de manos, es necesario instalar un lavamanos aparte.
Además, si se avería el washlet o el asiento, en algunos casos es necesario sustituir todo el conjunto, y existen modelos que no pueden instalarse en lugares con poca presión de agua, por lo que conviene tenerlo en cuenta.
Aseo tipo "sistema"
Se refiere a un aseo que, además del inodoro y del lavamanos, permite coordinar de manera integral elementos como armarios, estanterías, barras de apoyo o espejos de tocador.
Si se opta por un aseo tipo sistema, es posible transformar por completo el espacio del aseo en algo totalmente distinto.
Ventajas e inconvenientes
El aseo tipo sistema se comercializa como un conjunto, lo que permite realizar la reforma en un plazo corto (alrededor de un día) siguiendo exactamente lo que se muestra en el catálogo.
Si se elige un modelo con espacio de almacenaje, es posible ocultar objetos pequeños y utensilios de limpieza, lo que da al aseo una impresión más ordenada.
Además, al aprovechar las conexiones de agua ya existentes, es posible instalar el lavamanos sin necesidad de una obra de gran envergadura.
Entre los inconvenientes se encuentra que la obra suele llevar más tiempo que en otros tipos de aseo, y que no resulta adecuado para aseos de espacio reducido.
Si el asiento se avería, en algunos casos es necesario sustituir todo el conjunto, incluyendo el lavamanos y la encimera.
El asiento del inodoro de estilo occidental también tiene distintos tipos
El inodoro de estilo occidental no solo varía en su tipo general: también existen distintos tipos de asiento.
Es importante conocer las funciones y ventajas de cada uno antes de elegir el asiento adecuado.
Asiento estándar
El asiento estándar es el modelo más básico, que no incorpora funciones de lavado con agua caliente ni de calefacción.
Existen dos formas de asiento: en forma de "O" y en forma de "U".
Al no incorporar funciones especiales, no requiere electricidad, lo que reduce el riesgo de averías y permite también contener el coste tanto de instalación como de uso.
Asiento calefactado
Se denomina asiento calefactado al que incorpora una función para calentar el propio asiento.
El asiento calefactado calienta la superficie en la que uno se sienta, por lo que permite un uso cómodo incluso en las estaciones frías del año, sin sentir frío al sentarse.
Por lo general, la temperatura del asiento puede regularse, pero, como se mantiene caliente de forma constante, consume electricidad incluso cuando no se está usando.
Si además se deja la tapa del asiento abierta, el consumo eléctrico aumenta todavía más, por lo que conviene, entre otras cosas, cerrar la tapa cuando no se está utilizando.
Últimamente también han aparecido en el mercado asientos calefactados con función de ahorro de energía.
Asiento con lavado de agua caliente (washlet)
El asiento con lavado de agua caliente, conocido popularmente en Japón bajo el nombre comercial washlet, es aquel que incorpora un chorro de agua templada a modo de bidé, además de la función de calefacción.
Existen principalmente dos tipos de asiento con lavado de agua caliente: el de depósito y el de calentamiento instantáneo.
El tipo de depósito almacena el agua caliente en un tanque incorporado, y resulta relativamente más económico que el de calentamiento instantáneo.
Sin embargo, como es necesario mantener el agua caliente de forma constante, su inconveniente es que consume electricidad de manera continua.
Además, como no se puede almacenar más agua caliente de la capacidad del depósito, existe también el riesgo de quedarse sin agua caliente si se utiliza de forma continuada.
Por su parte, el tipo de calentamiento instantáneo genera el agua caliente en el momento de usarla, por lo que, en comparación con el de depósito, permite reducir el consumo eléctrico y elimina el riesgo de quedarse sin agua caliente.
Al ser más caro que el de depósito, su coste inicial resulta más elevado.
Como se explicó al comienzo de este artículo, conviene insistir en que este tipo de asiento apenas tiene equivalente en el mercado residencial de España o de América Latina, donde el bidé, cuando existe, suele ser un sanitario aparte del inodoro, y no una función integrada en el propio asiento. Para quien gestiona o adquiere un inmueble de alquiler en Japón, ofrecer un washlet en buen estado no es un capricho tecnológico: es, sencillamente, cumplir con la expectativa mínima del inquilino japonés medio.
Funciones populares en la reforma de aseos
El inodoro de estilo occidental incorpora numerosas funciones útiles, como las que evitan la suciedad y los malos olores, o las que ayudan a ahorrar agua.
Combinar varias de estas funciones permite disfrutar de un uso todavía más cómodo.
A continuación presentamos las funciones más populares en la reforma de aseos.
Funciones para evitar la suciedad y los malos olores
Cuando se desea reducir al máximo la suciedad, conviene elegir un inodoro con función de limpieza automática.
Al limpiarse automáticamente cada vez que se tira de la cisterna, resulta más difícil que se acumule suciedad y es más sencillo mantener el aseo en un estado higiénico.
Además, si se elige un modelo fabricado con materiales a los que la suciedad se adhiere con dificultad, o con una superficie con pocos recovecos, el mantenimiento resulta también mucho más sencillo.
Si le preocupan los malos olores del aseo, también se recomiendan los modelos con función desodorante.
Gracias a esta función, es posible reducir los olores molestos sin necesidad de usar ambientadores ni desodorantes, y mantener así un espacio agradable.
Función automática
La función automática permite que la tapa del asiento se abra y se cierre de forma automática.
Un sensor detecta la presencia de una persona y acciona la apertura o el cierre, de modo que no solo se evita la molestia de tener que abrir y cerrar manualmente, sino que además, al no olvidarse nunca de cerrar la tapa, cabe esperar también un cierto ahorro en el consumo eléctrico.
Algunos modelos con función automática, además, determinan de forma automática si se debe utilizar la descarga completa o la reducida, según el tiempo que la persona ha permanecido sentada.
Luz auxiliar
La luz auxiliar es una función que ilumina con una luz suave el interior de la taza o la zona de los pies.
Al iluminar de manera tenue, permite usar el aseo por la noche sin resultar deslumbrante.
Funciones de ahorro de agua y de electricidad
Si se desea reducir en la medida de lo posible el gasto en electricidad y en agua, conviene elegir un inodoro con funciones de ahorro de agua y de electricidad.
Últimamente son cada vez más los modelos con función de ahorro de agua capaces de realizar una descarga eficaz incluso con un menor caudal, lo que permite reducir de forma considerable el consumo de agua en comparación con los modelos que no incorporan esta función.
Además, para quienes deseen ahorrar electricidad, se recomienda elegir modelos que regulen de forma automática la temperatura del agua caliente y la del propio asiento.
Barras de apoyo y respaldo
Instalar elementos como barras de apoyo o un respaldo puede mejorar considerablemente la comodidad de uso del aseo.
Además de la barra de apoyo horizontal más habitual, existen barras en forma de "L" que ayudan a levantarse, y modelos plegables que pueden recogerse cuando no se utilizan.
Como pueden instalarse posteriormente en la mayoría de los inodoros de estilo occidental, conviene plantearse su instalación siempre que se considere necesaria.
Conviene prestar atención también al tipo de portarrollos
Si se desea un aseo cómodo, también es importante prestar atención al tipo de portarrollos.
Al elegirlo, se recomiendan los modelos que permiten sustituir el rollo con facilidad y que facilitan tener recambios a mano.
Los modelos que permiten retirar el rollo de papel higiénico simplemente levantándolo desde la parte inferior facilitan mucho la sustitución sin generar estrés.
Además, resulta muy incómodo que, cuando se acaba el papel higiénico y hay que cambiarlo, no haya un recambio al alcance de la mano, por lo que los modelos que permiten guardar recambios colgando de la parte inferior también son muy populares.
Elegir las instalaciones y funciones pensando en el perfil del inquilino
Al reformar el aseo, es fundamental incorporar instalaciones y funciones adecuadas al perfil del inquilino.
Conviene decidir el contenido de la reforma teniendo en cuenta si la vivienda está orientada a personas que viven solas o a familias, si predominan los inquilinos jóvenes o las personas mayores, y también la ubicación y el carácter de la zona.
Por ejemplo, en el caso de un estudio para una sola persona situado en el centro de la ciudad, basta con un aseo de dimensiones compactas.
En ese caso, tampoco es necesario instalar deliberadamente barras de apoyo.
Sin embargo, en una vivienda orientada a personas mayores, instalar barras de apoyo puede convertirse en un argumento de venta para los posibles inquilinos.
Asimismo, en una vivienda orientada a familias, conviene disponer de cierto espacio adicional, teniendo en cuenta también la ayuda que puedan necesitar los niños pequeños.
Como el aseo es un espacio que se utiliza a diario, que resulte cómodo de usar es un aspecto de enorme importancia.
Al tratarse también de un factor que influye en la duración de la estancia del inquilino, conviene elegir las funciones y las instalaciones necesarias en función del perfil de cada inquilino.
El coste de la reforma del aseo: lo que conviene saber
A continuación presentamos el coste orientativo de la reforma del aseo y el plazo de obra aproximado.
También explicamos los casos en los que puede utilizarse el seguro de dependencia, así que quienes estén considerando una reforma pueden consultarlo.
Coste orientativo y plazo de obra según el tipo de reforma
El coste y el plazo de obra de la reforma del aseo varían según el contenido de los trabajos.
A continuación repasamos el coste orientativo y el plazo de obra según el tipo de reforma, ya sea una obra integral o una sustitución parcial.
En el caso de sustituir únicamente el inodoro o únicamente el asiento, el precio varía según la gama del nuevo aseo que se instale.
Cuantas más funciones incorpore, como la función automática o las funciones de ahorro de agua y de electricidad, más se encarece el coste.
Además, el inodoro sin cisterna suele resultar más caro que el que sí la tiene, por lo que conviene elegir las funciones y la gama adecuadas según el perfil del inquilino.
Cabe señalar que, al reformar el aseo, algunos ayuntamientos ofrecen subvenciones, aunque las condiciones para acceder a ellas varían de un municipio a otro.
En algunos casos la subvención se limita a viviendas ocupadas por su propio propietario, por lo que se recomienda consultar previamente con cada ayuntamiento antes de realizar la reforma del aseo.
Un propietario o un inversor hispanohablante que compare este sistema con el de su propio país notará una diferencia relevante: en España, por ejemplo, las ayudas públicas a la rehabilitación de vivienda suelen orientarse sobre todo a la eficiencia energética del edificio en su conjunto, y rara vez existen subvenciones específicas para la sustitución puntual de un sanitario como ocurre en algunos municipios japoneses. Conviene, por tanto, no dar por sentado que un mecanismo de ayuda equivalente exista fuera de Japón sin comprobarlo antes con la administración local correspondiente.
En una vivienda de alquiler también es posible utilizar el seguro de dependencia
El seguro de dependencia japonés contempla un sistema por el cual, cuando se realiza una reforma para facilitar los cuidados en el propio domicilio, se subvenciona parte del coste de la obra.
El requisito básico es que se trate de la propia vivienda del beneficiario, pero, si se cumplen determinadas condiciones, también es posible utilizar el seguro de dependencia para reformar una vivienda de alquiler.
Las reformas que pueden acogerse a esta subvención son las siguientes:
Instalación de barras de apoyo
Eliminación de desniveles
Sustitución de la puerta por una puerta corredera u otro tipo similar
Sustitución del inodoro por uno de estilo occidental
Además, también están cubiertos los gastos de obra necesarios para llevar a cabo estos trabajos.
Si se utiliza el seguro de dependencia, independientemente de si la persona tiene reconocido el grado de "apoyo necesario" o de "dependencia", el importe subvencionable llega hasta 200.000 yenes, aunque como mínimo debe asumirse un 10 % del coste con fondos propios, por lo que el importe máximo que realmente se recibe como subvención es de 180.000 yenes.
Además, como el seguro de dependencia solo puede utilizarlo la propia persona inquilina, es necesario que dicha persona resida en la vivienda que se desea reformar.
Este tipo de cobertura pública para la adaptación de la vivienda a las necesidades de una persona mayor o dependiente tiene un paralelismo parcial en algunos programas de ayuda a la dependencia existentes en España y en distintos países de América Latina, aunque los porcentajes de cobertura, los topes económicos y los trámites administrativos son propios de cada sistema y no resultan directamente comparables entre sí.
Marcas de aseo recomendadas para viviendas de alquiler
Entre quienes están considerando reformar el aseo, muchos se preguntan qué marca es mejor o en qué se diferencian entre sí.
Por eso, a continuación presentamos las características de las principales marcas de aseo recomendadas para viviendas de alquiler.
También incluimos algunas de sus funciones más destacadas, que pueden servir de referencia a la hora de elegir.
TOTO
TOTO, conocida por haber desarrollado el washlet, es una de las marcas líderes en cuota de mercado dentro del sector de los sanitarios.
Sus modelos más populares, como Neorest o Pureste, destacan por su resistencia a la suciedad y por lo sencillo de su mantenimiento.
[Funciones recomendadas]
· Agua de limpieza esterilizada
Es una función que genera de forma automática, a partir del propio agua, un agua con propiedades esterilizantes, y la rocía automáticamente en el interior de la taza antes y después de usar el aseo, para evitar que se adhiera la suciedad.
El proceso elimina la suciedad mediante un componente especial con ácido hipocloroso, generado automáticamente a partir del agua, sin necesidad de utilizar detergentes ni productos químicos.
Otro punto a favor es que, con el paso del tiempo, esta agua vuelve a convertirse en agua normal, por lo que no supone ningún problema aunque no se descargue de inmediato.
· Forma sin reborde, fácil de limpiar, y función antiadherente
Los inodoros de TOTO no tienen el reborde donde suele acumularse la suciedad.
Además, la superficie del inodoro cuenta con un tratamiento hidrófugo que dificulta que se adhiera la suciedad, lo que facilita la limpieza y hace que el mantenimiento resulte sencillo.
· Función de desodorización automática
La función "Nioi Kirei" de TOTO aprende el patrón de uso diario del usuario y comienza a funcionar antes de que se utilice el aseo, desodorizando automáticamente el espacio.
Además, los olores captados se limpian y esterilizan con el agua de limpieza esterilizada mencionada anteriormente, lo que permite mantener siempre un espacio higiénico.
Panasonic
Panasonic, uno de los grandes fabricantes de electrodomésticos, cuenta con modelos populares gracias tanto a su funcionalidad como a su elevado nivel de diseño, entre los que destaca la serie Arauno de inodoros sin cisterna.
[Funciones recomendadas]
· Burbujas de limpieza intensiva
Es una función que utiliza un detergente de cocina de uso doméstico y limpia el interior de la taza con abundante espuma cada vez que se tira de la cisterna.
Al generar burbujas de distintos tamaños, permite eliminar tanto la suciedad pequeña como la más difícil, reduciendo así el esfuerzo necesario para la limpieza.
· Material Sugopika
El inodoro de Panasonic no está fabricado en cerámica, sino con el material Sugopika, un material de tipo orgánico similar al vidrio que repele la cal y dificulta la adherencia de la suciedad.
Al ser también muy resistente a los arañazos, permite incluso limpiarlo con un cepillo.
· Triple protección contra la suciedad
El modelo Arauno incorpora tres funciones —una que amortigua las salpicaduras mediante un colchón de burbujas, otra que evita los goteos y otra que evita las fugas— con las que se protege frente a la suciedad provocada por las salpicaduras.
LIXIL
LIXIL es una de las marcas de aseo más populares, justo después de TOTO.
Ofrece productos con un alto nivel de diseño y funcionalidad a precios relativamente asequibles.
[Funciones recomendadas]
· Aqua Ceramic
Los inodoros de LIXIL utilizan un nuevo material llamado Aqua Ceramic.
En comparación con la cerámica tradicional, se caracteriza por dificultar la adherencia de cal y de suciedad.
· Esterilización del interior de la taza
La función de esterilización del interior de la taza utiliza iones de plasma para esterilizar incluso zonas a las que no llega el agua directamente, como la parte trasera del asiento o los alrededores de la boquilla.
Además, también cabe esperar un efecto desodorante que reduce la aparición de malos olores.
Asahi Eito
Asahi Eito es una empresa dedicada a la fabricación y venta de instalaciones de agua, como encimeras de lavabo, aseos y bañeras de tipo unidad.
Además del propio cuerpo del inodoro, también fabrica asientos con lavado de agua caliente y asientos calefactados.
[Funciones recomendadas]
· Función de ahorro de agua
Los inodoros de Asahi Eito incorporan una función que permite ahorrar casi un 70 % de agua en comparación con los inodoros tradicionales.
Al reducir la cantidad de agua utilizada, cabe esperar también un ahorro en la factura del agua.
· Revestimiento antiadherente para el inodoro
La serie Edy de Asahi Eito incorpora de serie un revestimiento antiadherente que dificulta que se adhiera la suciedad.
Al aplicar este revestimiento, desaparecen las irregularidades de la superficie del inodoro, lo que dificulta que se adhiera la suciedad y facilita también el mantenimiento.
En este artículo hemos explicado, a propósito de la reforma del aseo en una propiedad de alquiler, el momento orientativo para su sustitución, algunos ejemplos de reforma, los distintos tipos disponibles y las funciones más populares.
Cuando empiecen a producirse problemas, como que se atasque con más facilidad o que aparezcan fugas de agua, se recomienda sustituirlo cuanto antes, antes de que llegue a generar una queja por parte del inquilino.
Además, a la hora de decidir la reforma, si se opta por una obra integral o por una sustitución parcial, y qué funciones debe tener el aseo elegido, todo ello dependerá del perfil del inquilino.
Es fundamental elegir el tipo de obra y el modelo de aseo adecuados en función del perfil de los inquilinos de la propiedad.
Y, para el propietario que gestiona su cartera desde fuera de Japón, tener presente que instalaciones como el washlet no son un capricho sino una expectativa básica del mercado japonés puede marcar la diferencia a la hora de decidir en qué reformar primero.
