Los extractores de ventilación acumulan grasa, polvo y suciedad con el tiempo y pierden eficiencia. Esta guía explica con qué frecuencia limpiarlos, cómo hacerlo tú mismo y los mejores métodos según el tipo de extractor.
¿Con qué frecuencia limpiar un extractor?
Se recomienda limpiar el filtro mensualmente y hacer una limpieza profunda cada 3–6 meses en extractores de cocina. Los de baño generalmente cada 3 meses.
Herramientas y productos
- Lavavajillas o detergente neutro
- Cepillo de dientes viejo o cepillo pequeño
- Paño de microfibra o esponja
- Guantes de goma
- Periódicos o plástico para proteger la zona inferior
Limpieza paso a paso
- Cortar la corriente — apagar el interruptor del circuito de ventilación
- Retirar la cubierta y dejarla en remojo en agua jabonosa caliente 15–20 minutos
- Frotar con el cepillo para eliminar grasa y polvo
- Retirar las aspas (si son desmontables) y limpiarlas de la misma manera
- Limpiar el interior de la carcasa con un paño húmedo
- Secar bien todas las piezas antes de volver a montar
Trucos para la grasa difícil
Usa una solución de bicarbonato y agua a partes iguales, o un desengrasante alcalino de cocina. Deja actuar 10–15 minutos antes de frotar.
Preguntas frecuentes
P. ¿Quién paga la limpieza del extractor en un alquiler?
La limpieza periódica es responsabilidad del inquilino. Si falla por un defecto de fabricación, la reparación corre a cargo del propietario.
P. ¿Puedo contratar un servicio de limpieza profesional?
Sí — el coste suele ser ¥8.000–¥15.000 por extractor y merece la pena para unidades muy sucias.