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Cómo instalar y ampliar conectores LAN: precauciones en propiedades de arrendamiento

Explicamos los métodos de instalación y ampliación de conectores LAN y las precauciones en propiedades de arrendamiento. Información para crear un entorno de internet cómodo.

Última actualización: Lectura de unos 14 min

Hoy en día mucha gente se conecta a internet por Wi-Fi, pero la conexión inalámbrica tiene un inconveniente: la señal puede resultar inestable.
En cambio, la conexión por cable de red (Ethernet) ofrece una velocidad más alta, mayor estabilidad y, en términos de seguridad, también más tranquilidad.
Para esa conexión por cable resulta imprescindible la toma de red o "roseta LAN", y a medida que aumentan los dispositivos que queremos conectar a internet, no es raro quedarse sin tomas suficientes.
Por eso, en este artículo repasamos los conceptos básicos de la toma de red, cómo instalarla o añadir una nueva, y qué precauciones hay que tener en cuenta cuando el trabajo se realiza en una vivienda de alquiler.
Si sientes que "me faltan tomas de red", esperamos que esta guía te sea útil.

¿Qué es una toma de red (roseta LAN)?

Para quienes no conocen bien qué es una toma de red, empezamos explicando los conceptos básicos.
También repasamos cómo está, en general, la situación de la conexión a internet en las viviendas de alquiler, así que no dejes de leerlo.

Conceptos básicos de la toma de red

La toma de red es el punto donde se enchufa el cable Ethernet (cable LAN), y se utiliza para conectar por cable a internet ordenadores y otros dispositivos electrónicos.
Normalmente está instalada en la pared junto a la toma de corriente eléctrica, y en algunos casos comparte espacio con la toma de antena de televisión o con el conector telefónico modular.
La toma de red y el conector telefónico modular tienen una forma muy parecida, pero la toma de red suele llevar impresas las letras "LAN" en la parte superior, por lo que es fácil distinguirlas.
Además, a la toma de red también se la conoce como "jack de red" o "conector RJ-45".

Para un lector de España o Latinoamérica conviene aclarar que esta pieza equivale a lo que en el sector de las telecomunicaciones se llama "roseta de datos" o "punto de red RJ-45", habitual en oficinas y, cada vez más, en viviendas modernas. La diferencia es que en Japón resulta mucho más frecuente encontrarla ya instalada de fábrica en pisos de alquiler, mientras que en buena parte del mundo hispanohablante todavía es más habitual depender exclusivamente del Wi-Fi del router que proporciona el operador.

En las viviendas de alquiler predomina la toma de red

Para conectarse a internet por cable existen, además del cable de red, otras opciones como la fibra óptica.
Actualmente, en las viviendas unifamiliares predomina la fibra óptica, así que en las construcciones nuevas suele haber instalada una "toma de fibra óptica", que es el punto de conexión del cable óptico.
Sin embargo, en los edificios de apartamentos y pisos de alquiler es poco frecuente que exista una toma de fibra óptica propia en cada vivienda, y lo más habitual es que, en su lugar, haya instalada una toma de red.
Además, incluso en edificios que sí cuentan con fibra óptica, si el edificio utiliza el llamado "sistema de cableado LAN interno" para repartir la señal entre las viviendas, la conexión a internet se realiza igualmente a través de la toma de red.

Esta situación tiene un paralelismo claro con lo que ocurre en muchos edificios de alquiler de ciudades como Madrid, Ciudad de México o Buenos Aires: la fibra óptica llega hasta un armario de telecomunicaciones en el rellano o en el cuarto de contadores, y desde ahí se reparte a cada vivienda mediante cableado interno de cobre, de forma que el inquilino solo ve, en su propio salón, una simple toma de red y no la fibra en sí.

Diferencia con el "PLC" o comunicación por la red eléctrica

A continuación explicamos también el "PLC" (comunicación por línea eléctrica), un término con el que se suele confundir la toma de red.

¿Qué es el PLC (comunicación por línea eléctrica)?

Tanto la "toma de red" como el "jack de red" son, en realidad, dos formas distintas de llamar a lo mismo: el punto donde se enchufa el cable Ethernet; la diferencia es solo de vocabulario según la persona.
Por otro lado, hay un término que tiene un significado completamente distinto pero que a menudo se confunde con estos: el "PLC" o comunicación por la red eléctrica.
El PLC es la tecnología que utiliza el propio cableado eléctrico de los enchufes como si fuera una línea de comunicación de internet.

Esta tecnología, conocida internacionalmente como Power Line Communication o PLC, permite conectarse a internet enchufando el adaptador correspondiente en cualquier toma de corriente que comparta el mismo cuadro eléctrico.
En una vivienda unifamiliar, esto convierte prácticamente todos los enchufes de la casa en puntos de red por cable; y en un edificio de apartamentos, en teoría sería posible convertir en red por cable los enchufes de todas las viviendas que comparten la misma instalación, aunque en la práctica los operadores no suelen ofrecer este servicio a nivel de todo un edificio.

Este mismo sistema se comercializa en España y América Latina bajo marcas de adaptadores PLC o "adaptadores de red por corriente", muy populares para llevar internet por cable a habitaciones alejadas del router sin necesidad de obra, algo especialmente útil en pisos antiguos del centro de ciudades como Madrid o Buenos Aires, donde las paredes gruesas de mampostería debilitan mucho la señal Wi-Fi.

Ventajas y desventajas del PLC

Cuando se piensa en cómo conectarse a internet, mucha gente solo contempla dos opciones: la red por cable (Ethernet) o la red inalámbrica (Wi-Fi).
Sin embargo, en realidad existe una tercera alternativa.
Es precisamente la tecnología que acabamos de presentar, el PLC.
El PLC tiene la ventaja de que funciona en lugares donde tender un cable de red resulta complicado y también en zonas donde la señal Wi-Fi no llega bien.
Otro de sus atractivos es que no requiere obras complejas.

Ahora bien, su velocidad de transmisión es de entre un cuarto y la mitad de la de una conexión por cable de red, así que resulta suficiente para enviar correos o navegar por la web, pero no es lo más adecuado para un uso profesional intensivo.

Forma y estándares de la toma de red

Si estás pensando en instalar o añadir una toma de red, conviene que entiendas también su forma física y los distintos estándares que existen.
A continuación repasamos los tipos de forma y de estándar de la toma de red.

La forma es una sola, pero los estándares son distintos

Si levantas la pestaña de una toma de red podrás comprobar que tiene ocho pines metálicos.
Esta forma se denomina "RJ-45", y todas las tomas de red instaladas en los hogares utilizan, sin excepción, este mismo conector RJ-45.
De la misma manera, el conector del propio cable de red también es siempre RJ-45, por lo que nunca vas a encontrarte con que la forma del cable y la de la toma no coincidan.
Sin embargo, hay que tener cuidado porque el estándar de cada toma varía según la velocidad que admite.
Para aprovechar toda la velocidad que ofrece tu conexión a internet, es importante conectar equipos que correspondan realmente al estándar de la instalación.

Este punto es idéntico en cualquier país: el conector RJ-45 es un estándar internacional (norma TIA/EIA-568), por lo que un cable de red comprado en una ferretería de Barcelona o Bogotá encajará sin problema en cualquier toma instalada en Japón, y viceversa.

Cómo comprobar el estándar que admite la toma de red

Si quieres saber a qué estándar corresponde tu toma de red, fíjate en las letras "CAT" seguidas de un número que suelen aparecer impresas cerca del propio conector.
Esas letras "CAT" indican la categoría del cable de red compatible con esa toma.
Puedes usar como referencia la tabla siguiente para relacionar cada categoría de cable de red con el estándar correspondiente de la toma.

Por ejemplo, si en la toma de red aparece la inscripción "CAT6A", admite velocidades de hasta 10 Gbps, mientras que si aparece "CAT6", el límite es de hasta 1 Gbps.

Cómo comprobar el estándar que admite el puerto de red del dispositivo

El punto donde se conecta el cable de red en el propio dispositivo, en el extremo opuesto a la toma de pared, se llama "puerto de red" o puerto Ethernet.
Si quieres saber qué estándar admite el puerto de red de un dispositivo, consulta su ficha técnica.
En el caso de un ordenador, también puedes comprobarlo entrando en "Panel de control" → "Administrador de dispositivos" → "Adaptadores de red".

En otros aparatos electrónicos, como televisores o impresoras, a veces aparece junto al puerto de red una inscripción del tipo "LAN (○/○)".
Por ejemplo, si pone "LAN (10/100)", significa que el estándar compatible es 10BASE-T o 100BASE-TX, con velocidades de entre 10 y 100 Mbps.

¿Se puede añadir una toma de red uno mismo, sin ayuda?

Cuando aumentan los dispositivos que quieres conectar a internet y ya no tienes suficientes tomas de red, es natural preguntarse si se puede instalar una nueva por cuenta propia.
A partir de aquí explicamos si es posible añadir una toma de red sin recurrir a un profesional.

El tendido del cable de red es relativamente sencillo

La conclusión es que, incluso siendo principiante, sí es posible instalar por cuenta propia una toma de red adicional.
Normalmente, cualquier trabajo eléctrico con tensiones de 100 a 200 voltios requiere en Japón una licencia de electricista, pero la corriente que circula por un cable de red es muchísimo menor, por lo que no se exige ninguna cualificación especial.
En cuanto al propio tendido del cable de red, basta con conseguir un cable de la longitud y el tipo adecuados, y el trabajo resulta relativamente sencillo.
Tampoco se necesita ninguna licencia para instalar la toma de red en sí.
Ahora bien, a diferencia del simple tendido del cable, instalar la toma requiere cierto nivel de destreza técnica.

Aquí conviene una precisión importante para el lector hispanohablante: en España, el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) exige un instalador autorizado para cualquier intervención sobre el cableado eléctrico de 230V de la vivienda, pero —igual que en Japón— el cableado de datos de baja tensión, como el cable de red, queda fuera de esa exigencia, por lo que un particular puede instalarlo legalmente sin ser electricista certificado.

Instalar la toma en sí resulta difícil para un principiante

Dentro de la instalación de una toma de red, la parte que más exige en cuanto a destreza técnica es el llamado "cableado empotrado": pasar el cable de red por el interior de los conductos que discurren dentro de la pared.
Antes de hacer un cableado empotrado hay que comprobar si dentro de la pared existe un tubo corrugado (lo que en Japón se llama "tubo CD").
Ese tubo corrugado sirve para alojar cables eléctricos o de teléfono, y para comprobar si existe basta con retirar la placa de la toma de la pared.
Una vez confirmado que hay tubo corrugado, se introduce el cable de red por su interior con ayuda de una guía pasacables o "sonda"; pero si la longitud o el tipo de cable no son los adecuados, puede atascarse dentro del conducto y detener el trabajo.
Y si, directamente, no existe tubo corrugado en la pared, no es posible realizar un cableado empotrado con seguridad.
Si una persona sin experiencia ni conocimientos previos intenta hacer un cableado empotrado, en el peor de los casos puede llegar a dañar la propia estructura del edificio, así que antes de empezar hay que entender bien qué herramientas y qué pasos son necesarios.

Si no te sientes seguro haciendo este tipo de trabajo por tu cuenta, lo más recomendable es encargarlo a un profesional.

Este matiz es especialmente relevante si vives de alquiler: manipular conductos empotrados en la pared de un piso alquilado en España o Latinoamérica, sin avisar antes al propietario, puede constituir un incumplimiento del contrato de arrendamiento y derivar en la retención de la fianza al finalizar el contrato, exactamente igual que ocurre con el sistema de depósito (shikikin) en Japón.

Cómo instalar una toma de red: método paso a paso

Como ya hemos explicado, instalar una toma de red requiere cierta destreza técnica, pero eso no significa que sea imposible hacerlo uno mismo.
A continuación detallamos el procedimiento para quienes hayan decidido instalarla por su cuenta.

Qué necesitas preparar para instalar la toma de red

Lo primero es reunir las herramientas necesarias para el trabajo.
Como mínimo, necesitarás las siguientes herramientas para instalar una toma de red:

Destornillador de estrella y destornillador plano
Alicates de corte
Cúter
Comprobador de cable de red (tester)

El comprobador de cable de red es un aparato que sirve para verificar que no hay ningún corte ni ningún error de conexión, y también se le llama "verificador de red".
Además, aunque no es imprescindible, resulta muy útil una herramienta de engarce de cables.

Reúne en una sola pieza los alicates, el cúter y el pelacables que se usa para retirar el revestimiento del cable, así que evitas tener que comprar cada herramienta por separado.
Y cuando quieras que el terminal quede bien insertado hasta el fondo de la ranura de la toma de red, resulta muy útil una herramienta de tipo "punch down" o insertador.

Existen tres formas de añadir una toma de red

Hay tres maneras de añadir una toma de red:

1. Instalar una toma de red independiente
2. Añadirla aprovechando un enchufe eléctrico ya existente
3. Ampliarla mediante un conmutador de red (switch)

Aquí explicamos con detalle sobre todo las opciones 1 y 2.

Instalar una toma de red independiente

Cuando se instala una toma de red independiente, se utiliza una placa formada únicamente por la toma de red, y el trabajo se realiza siguiendo estos pasos.

1. Baja el interruptor general (o el diferencial correspondiente) y desconecta el cable de red del equipo
Retira la tapa de la toma y el marco de fijación.
Introduce una uña o un destornillador plano en la rendija entre la pared y la tapa de la toma para retirarla; una vez fuera, afloja los tornillos del marco de fijación con un destornillador de estrella y retira también el marco.

2. Pela el extremo del cable de red
Corta el conector que trae de fábrica el extremo del cable de red y, con cuidado de no dañar los hilos internos, pela unos 3 cm del revestimiento exterior a partir de la punta.
A continuación, corta con los alicates la pieza de plástico en forma de cruz que separa los cuatro pares de hilos en el centro del cable.

3. Fija los hilos internos en la toma de red
Los ocho hilos internos se agrupan en cuatro pares según el color de su revestimiento; encájalos en las ranuras siguiendo el esquema de colores indicado en la propia toma.
En este paso, conviene deshacer lo menos posible el trenzado de cada par para minimizar las interferencias.
Utiliza la herramienta de tipo "punch down" para asegurarte de que cada hilo queda bien insertado hasta el fondo de la ranura.

4. Corta el sobrante de los hilos y cierra la tapa
Corta el sobrante de los hilos dejándolos lo más cortos posible y cierra la tapa protectora.

5. Fija la toma de red a la pared
Encaja la toma de red en el marco de fijación y luego fíjala a la pared.
Presta atención para no colocarla al revés (arriba/abajo).

6. Coloca la tapa de la toma
Vuelve a colocar la tapa en la pared tal y como estaba, y el trabajo estará terminado.

Añadirla a un enchufe eléctrico existente

A continuación explicamos cómo añadir una toma de red aprovechando un enchufe eléctrico ya existente.

1. Baja el interruptor general y desconecta el cable de red del equipo

2. Retira de la pared la tapa y el marco de fijación
Introduce una uña o un destornillador plano en la rendija entre la pared y la tapa para retirarla; una vez fuera, afloja los tornillos del marco de fijación con un destornillador de estrella y retira también el marco.

3. Pasa la guía pasacables por el conducto
Una vez confirmado que hay tubo corrugado dentro de la pared, introduce la guía pasacables y tira de ella cuando asome por la abertura del conducto en el otro extremo.

4. Usa la guía pasacables para introducir el cable de red en el conducto
Ata el extremo del cable de red a la punta de la guía pasacables que has sacado y, tirando de la guía desde el otro lado, haz pasar el cable de red por el conducto.
Fija bien con cinta la unión entre la guía y el cable de red para que no se suelten durante el proceso.
Si el cable no avanza con facilidad, no tires con fuerza: utiliza un lubricante o haz pequeños ajustes hasta conseguir que pase.

5. Prepara el extremo del cable y fíjalo al marco
Con el mismo procedimiento que en la instalación de una toma independiente, prepara el extremo del cable y fíjalo al marco de sujeción.

6. Fija el marco y la tapa a la pared

7. Una vez fijados el marco y la tapa a la pared, el trabajo está terminado

Sustituirla por un conmutador de red (switch)

Si en tu vivienda de alquiler no está permitido hacer agujeros en la pared, otra opción es sustituir la toma de red por un conmutador de red o "switch".
Ahora bien, si quieres repartir la conexión a otra habitación necesitarás un cable de red largo, y el cableado tenderá a quedar muy a la vista.
En ese caso, lo mejor es que el cable discurra pegado al zócalo o la pared, o bien ocultarlo dentro de una canaleta.

Precauciones al añadir una toma de red en una vivienda de alquiler

A veces surge el deseo de añadir una toma de red mientras se vive de alquiler.
En ese caso, hay que tener presente que existen precauciones distintas de las de una vivienda en propiedad.
Veamos, en concreto, cuáles son esas precauciones.

No lo hagas sin permiso

Si en un edificio de apartamentos añades una toma de red sin permiso, es muy probable que después surjan problemas.
Por eso, lo correcto es consultarlo primero con la administradora o con el propietario antes de hacer la instalación.
Cualquier ampliación que requiera abrir un agujero en la pared puede derivar en una reclamación de daños.
Sin embargo, como añadir una toma de red apenas requiere ninguna manipulación que pueda provocar un incendio —al contrario de lo que ocurre al ampliar una toma de corriente eléctrica—, son muchos los administradores y propietarios que lo autorizan sin problema.
El verdadero problema surge cuando la obra de ampliación se realiza sin haber pedido permiso.
Esta norma no se aplica solo a apartamentos y pisos de alquiler, sino también a viviendas en régimen de propiedad horizontal, así que hay que tenerlo en cuenta.

Este punto tiene un equivalente casi exacto en el derecho de arrendamientos español: la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) exige el consentimiento expreso del arrendador para realizar obras que modifiquen la vivienda, y cualquier alteración no autorizada puede ser motivo de resolución del contrato. En un edificio en régimen de propiedad horizontal, además, ciertas intervenciones en tabiques o elementos comunes pueden requerir el visto bueno de la comunidad de propietarios, del mismo modo que en Japón conviene avisar también al administrador del edificio, y no solo al propietario de la vivienda.

Según la estructura del edificio, la ampliación puede ser difícil

En algunos inmuebles, el material de la pared es hormigón.
En ese caso, hacer la obra por cuenta propia (bricolaje) resulta más complicado.

Si se encarga a un profesional, taladrar en hormigón es más difícil, por lo que el coste de la mano de obra suele ser más alto.
Además, si no existe el tubo corrugado necesario para tender el cable de red dentro de la pared, habrá que instalarlo desde cero.
Esto eleva considerablemente la dificultad de la ampliación.
Un coste de mano de obra elevado puede hacer que el presupuesto se dispare, hasta el punto de tener que renunciar por completo a la instalación.
Sin embargo, cuando la ampliación resulta difícil, existe la alternativa de recurrir al cableado visto.
Es decir, apoyarse en un conmutador de red (switch), entre otras soluciones.
Existen métodos como fijar el cable de red a lo largo del zócalo con cinta de doble cara o ganchos, o bien ocultarlo dentro de una canaleta para que resulte menos visible.
Ten en cuenta que, si utilizas una canaleta para ocultar el cableado en una vivienda de alquiler, es posible que al final del contrato se te exija restaurar la pared a su estado original.

La construcción con muros de hormigón o de fábrica de ladrillo es, precisamente, uno de los grandes contrastes con buena parte de la vivienda residencial de España y Latinoamérica, donde los tabiques suelen ser de ladrillo hueco o de placa de yeso laminado (pladur), materiales bastante más sencillos de taladrar que el hormigón armado típico de un edificio japonés de varias plantas. Aun así, la obligación de devolver la vivienda a su estado original al finalizar el alquiler —lo que en Japón se llama genjō kaifuku— tiene su equivalente directo en la obligación de "conservar la vivienda en el estado en que la recibió", recogida también en la LAU española.

Presta atención a la longitud y al estándar del cable de red

Cuando vayas a añadir una toma de red, presta atención a la longitud y al estándar del cable.
Si no lo compruebas bien de antemano, puedes acabar con problemas como que el cable se quede corto o que su categoría no corresponda con la velocidad de tu conexión a internet.

Si eso ocurre, tendrás que repetir el trabajo de bricolaje o volver a comprar material, con el consiguiente gasto de tiempo y dinero.
Lo más prudente es comprobar antes cuánta longitud de cable de red vas a necesitar en el lugar donde piensas instalar la toma, y cuál es la velocidad de tu contrato de internet, para así reunir exactamente lo que necesitas.

Trabaja con cuidado y precisión

Para añadir una toma de red hace falta abrir un agujero en la pared y retirar la placa existente, entre otras tareas.
Si te equivocas en el lugar o el tamaño del agujero, tendrás que hacer una reparación adicional, lo que supone más trabajo.
Y en una vivienda de alquiler, es muy probable que ese coste de reparación se te termine facturando.

Además, no es raro que la placa original ya esté deteriorada por el paso del tiempo.
Si está deteriorada, puede romperse si intentas retirarla con demasiada fuerza, así que hay que trabajar con mucha atención.
Aparte de esto, también es habitual que se te caiga alguna herramienta o alguna pieza mientras trabajas con el agujero abierto en la pared, así que procura realizar todo el trabajo con cuidado y sin prisas.

¿Cuánto cuesta instalar o añadir una toma de red?

Muchas personas prefieren encargar la instalación o la ampliación de la toma de red a un profesional en lugar de hacerlo por su cuenta.
Es normal que surja la duda de cuánto puede costar encargarlo a una empresa.
A continuación explicamos el coste aproximado de este tipo de trabajo.

Coste de instalar un conector de red en un enchufe ya existente

Si se instala un conector de red aprovechando un enchufe ya existente, el precio de mercado ronda entre 10.000 y 50.000 yenes.
El coste se mantiene relativamente bajo porque se puede reutilizar el cableado y el circuito ya existentes, sin necesidad de abrir un agujero nuevo en la pared.
Los dos factores que más influyen en el precio son la distancia hasta el punto de origen del cableado y el tipo de cable de red utilizado.

Si la distancia del cableado es mayor, o si se elige un cable de alto rendimiento como categoría 5e o categoría 6, el coste aumenta.

Para hacerse una idea en euros, este tipo de trabajo suele situarse, en España, en un rango orientativo de entre 60 y 300 euros, según la comunidad autónoma y la dificultad del acceso, aunque conviene siempre pedir presupuesto local, ya que el precio en yenes de este artículo corresponde al mercado japonés y no debe traducirse de forma literal.

Coste de instalar o ampliar el cableado a otra planta o piso

Si se instala un conector de red nuevo en otra planta, hay que empezar por tender el conducto desde cero, lo que cuesta entre 40.000 y 100.000 yenes.
En cambio, si se trata de una ampliación y ya existe el conducto, el trabajo puede hacerse por entre 10.000 y 50.000 yenes.

Esto se debe a que se puede tirar del cableado aprovechando el conducto ya existente.
Además, igual que en el caso de instalar un conector en un enchufe existente, el coste varía mucho según la distancia del cableado y el tipo de cable de red.
Por eso, si quieres un presupuesto preciso, lo mejor es consultarlo directamente con la empresa que tengas pensado contratar y pedirle expresamente "un presupuesto lo más ajustado posible".

Otras formas de tener más puertos de red sin instalar ni ampliar tomas

Aumentar el número de puertos de red no pasa únicamente por instalar o ampliar tomas de pared.
A continuación seleccionamos algunas alternativas para conseguir más puertos de red.
Si estás pensando en tener más puertos sin necesidad de instalar ni ampliar tomas de red, esperamos que esta sección te sea útil.

Instalar un hub o conmutador de red

Si quieres tener más puntos donde enchufar el cable de red, puedes conseguirlo instalando un hub (conmutador de red o switch).
El hub es un dispositivo que permite construir una red LAN entre varios equipos y que se comuniquen entre sí.
Si te limitas a conectar el hub, no hace falta ninguna obra.
Eso sí, ten en cuenta que el hub no sirve para llegar a una habitación alejada o para cruzar de una planta a otra, como del primer al segundo piso.

El único coste de instalar un hub es el precio del propio aparato.
El precio varía según sus prestaciones, pero puedes encontrar modelos básicos por entre 1.500 y 2.000 yenes, y modelos de mayores prestaciones en torno a los 20.000 yenes.

El estándar y el número de puertos varían según el modelo de hub, así que conviene elegir el que mejor se adapte a tu uso.

Instalar un sistema PLC (comunicación por línea eléctrica)

El PLC es una tecnología de comunicación que aprovecha el propio cableado eléctrico.
Al usarlo, la toma de corriente eléctrica funciona como si fuera un cable de red.
Por eso, se puede tener conexión a internet sin necesidad de instalar ni ampliar ningún cable de red.

Resulta muy recomendable para habitaciones alejadas de la toma de red o donde la señal de Wi-Fi llega mal.
Ahora bien, conviene saber también que el PLC tiene inconvenientes: en muchos casos la velocidad no supera los 100 Mbps, y es sensible a las interferencias, lo que puede hacer que la conexión sea inestable.

El coste de instalar un sistema PLC ronda entre 5.000 y 30.000 yenes.
El precio varía según el adaptador que se elija.
Cuanto más caro, mejor suele ser la velocidad y la estabilidad.
Cuesta menos que una obra de cableado de red, pero si quedarás satisfecho con la velocidad dependerá del uso que le vayas a dar.

Cambiar a conexión Wi-Fi

Si han aumentado los dispositivos que quieres conectar a internet, otra opción recomendable es cambiar a Wi-Fi.
Instalar o ampliar una toma de red cuesta tiempo y dinero.
Además, cuantos más cables tengas, más probable es que el cableado acabe desordenado.
Eso puede dar a la habitación un aspecto poco cuidado, así que quizá te convenga plantearte introducir el Wi-Fi.
Con Wi-Fi puedes aumentar el número de dispositivos conectados sin preocuparte por la disposición de los muebles.
Otra gran ventaja es que puedes conectarte desde cualquier lugar dentro del alcance de la señal.
Sin embargo, suele ser más propenso a la inestabilidad y a las caídas de velocidad que la conexión por cable.

Si dejas preparada la posibilidad de combinar cable de red y Wi-Fi según la situación, podrás resolver estas incomodidades.

Si buscas velocidad y estabilidad, lo mejor es la toma de fibra óptica

Si lo que buscas en tu conexión a internet es velocidad y estabilidad, merece la pena considerar también la toma de fibra óptica.
Se trata de una toma que utiliza directamente la fibra óptica.
Si tu vivienda no tiene instalada una toma de fibra óptica, será necesario hacer una obra de instalación para poder usar este tipo de conexión.
Para terminar, explicamos con más detalle en qué consiste la toma de fibra óptica.

Sobre la toma de fibra óptica

La toma de fibra óptica es el punto de conexión entre el cable de fibra óptica y el ONU (el terminal de red óptica).
La fibra óptica se hace llegar desde el poste eléctrico de la calle, y la toma se instala dentro de la propia vivienda.
Después, al conectar mediante un cable el ONU instalado en la habitación con esta toma, ya se puede utilizar la conexión de fibra óptica.
Suele llevar impresa la palabra "Hikari" (fibra) o las siglas "SC" de toma de fibra óptica, así que basta con mirar la pared para identificarla fácilmente.

La fibra óptica varía según el operador, así que si en algún momento cambias de compañía, es posible que sea necesario volver a hacer una obra de instalación.

Aquí conviene una aclaración para el lector hispanohablante: en Japón el mercado de fibra óptica está mucho más fragmentado entre operadores que compiten también por la infraestructura física, mientras que en España la instalación de fibra suele depender de la infraestructura desplegada por el operador dominante en cada zona, de modo que cambiar de compañía no siempre implica cambiar el cableado físico, solo el contrato de servicio.

Diferencia con la toma de red y con el conector telefónico

Además de la toma de fibra óptica, existen otras formas de conectarse a internet, como la toma de red o el conector telefónico modular (RJ11).
Conviene tener claro en qué consiste cada una.

La toma de red
La toma de red es el método por el cual la fibra óptica que llega hasta la zona común de un edificio, como un bloque de apartamentos, se reparte a cada vivienda mediante cable de red.
En la propia toma aparece la inscripción "LAN", y se utiliza enchufando el cable directamente.
Como basta con enchufar el cable para empezar a usarla, resulta muy cómoda.
Sin embargo, su velocidad de conexión es inferior a la de la toma de fibra óptica.
Además, conviene saber que la velocidad puede caer todavía más si al mismo tiempo se están utilizando otros aparatos electrónicos en la vivienda.

El conector telefónico modular
El conector telefónico modular es un método de conexión a internet en el que cada vivienda cuenta con un punto de conexión telefónica.
Requiere un dispositivo específico llamado módem.
Está conectado mediante el cable de teléfono desde la zona común del edificio, y todo el cableado del edificio forma parte de una única línea compartida.
Por eso, no es posible cambiar solo una vivienda concreta a fibra óptica de forma independiente.
Su velocidad es baja, así que si se utiliza para ver vídeos o hacer videollamadas, la línea puede saturarse y dificultar un uso fluido.

Existen dos tipos de toma de fibra óptica: integrada y separada

Conviene también saber que la toma de fibra óptica puede ser de tipo integrado o de tipo separado.

Tipo integrado
El tipo integrado es aquel en el que la toma de fibra óptica forma un solo conjunto junto con la toma de corriente eléctrica, la toma coaxial de televisión y la toma de red.
La toma de fibra óptica se sitúa a la izquierda o a la derecha de la placa.
Cuantas más tomas incluya la placa, mayor será la superficie que ocupe en la pared.
Las placas pueden tener una, dos o tres secciones, y cuantas más secciones, más tipos de toma incorpora.
Si vas a instalar una toma de fibra óptica de tipo integrado, conviene pensar bien de antemano qué otras tomas te conviene tener junto a ella.
Además, el tipo integrado es difícil de instalar después de la construcción, así que si vives de alquiler, lo recomendable es comprobarlo antes de mudarte.

Tipo separado
En el tipo separado, la toma de fibra óptica se instala de forma independiente, separada de las tomas habituales.
Este tipo se caracteriza porque en la parte frontal no hay ningún otro punto de conexión, como la toma eléctrica.
Además, la forma de hacer llegar el cable de fibra óptica es distinta a la del tipo integrado.
En el tipo integrado, la toma suele instalarse al final del mismo conducto que se usa para el cable de teléfono, de modo que la fibra óptica pasa por ese mismo conducto.
En el tipo separado, en cambio, lo más habitual es que el cable llegue sin pasar por ningún conducto.
Por ejemplo, a través del conducto del aire acondicionado o de una ventana.
Es poco frecuente, pero también existen casos en los que se hace pasar directamente por un agujero abierto en la pared.

Ventajas y desventajas de la toma de fibra óptica

La ventaja de la toma de fibra óptica es que, si ya está instalada, en cuanto llega el ONU se puede empezar a usar internet de inmediato.
Poder tener lista la conexión a internet sin complicaciones resulta muy atractivo.
El inconveniente es que, si el operador de fibra óptica es distinto, no se puede utilizar.
Si se trata de otro operador, habrá que volver a hacer la obra de instalación.

Si necesitas tener internet disponible desde el primer día, lo más prudente es comprobar, en la visita a la vivienda, si existe toma de fibra óptica y qué operador la gestiona.

Cuando se quiere usar internet en casa, es habitual plantearse instalar o ampliar una toma de red para ganar comodidad.
Si la vivienda es propia, se puede hacer prácticamente cualquier cosa, pero en una vivienda de alquiler la situación es distinta.
Es imprescindible consultarlo primero con la administradora o con el propietario antes de realizar el trabajo.
Si instalar o ampliar la toma resulta difícil, también conviene conocer otras formas de aumentar los puertos de red sin necesidad de instalar ni ampliar tomas, ya que eso puede mejorar tu calidad de vida.
Y, por supuesto, elegir directamente una vivienda que ya cuente con toma de fibra óptica es también una buena estrategia.

Daisuke Inazawa, President & CEO of INA&Associates Inc.

Autor

Presidente y Director EjecutivoINA&Associates Inc.

Presidente y director ejecutivo de INA&Associates Inc. Dirige la intermediación inmobiliaria, el alquiler y la gestión de propiedades en el Gran Tokio y la región de Kansai. Especializado en estrategia de inversión en inmuebles de renta y asesoramiento a grandes patrimonios.

Daisuke Inazawa es presidente y director ejecutivo de INA&Associates Inc., una firma inmobiliaria japonesa con sede en Osaka y oficina en Tokio. Dirige las tres líneas de negocio centrales de la compañía —intermediación en la compraventa de inmuebles, alquiler y gestión de propiedades— en el Gran Tokio y la región de Kansai.

Sus áreas de especialización incluyen la estrategia de inversión en inmuebles de renta, la optimización de la rentabilidad del negocio de alquiler, el asesoramiento inmobiliario para grandes patrimonios (UHNWI) e inversores institucionales, y la inversión inmobiliaria transfronteriza. Ofrece asesoramiento de largo plazo y basado en datos a inversores tanto de Japón como del extranjero.

Bajo la filosofía de gestión «el activo más importante de una empresa son las personas», posiciona a INA&Associates como una «empresa de inversión en capital humano» y se compromete con la creación sostenible de valor a través del desarrollo del talento. Como directivo, también interviene públicamente sobre liderazgo y cultura organizativa en tiempos de cambio.

Ha superado once exámenes de cualificación profesional japonesa: agente inmobiliario licenciado (Takken), Máster certificado en consultoría inmobiliaria, gestor licenciado de condominios, supervisor licenciado de gestión de edificios, profesional certificado de gestión de alquileres, gyōseishoshi (jurista administrativo), responsable certificado de protección de datos personales, responsable de prevención de incendios de clase A, especialista certificado en inmuebles subastados, ingeniero certificado de mantenimiento de condominios y supervisor licenciado de operaciones de préstamo.

  • Agente inmobiliario licenciado (Takken)
  • Máster certificado en consultoría inmobiliaria
  • Gestor licenciado de condominios
  • Supervisor licenciado de gestión de edificios
  • Profesional certificado de gestión de alquileres
  • Gyōseishoshi (jurista administrativo)
  • Responsable certificado de protección de datos personales
  • Responsable de prevención de incendios clase A
  • Especialista certificado en inmuebles subastados
  • Ingeniero certificado de mantenimiento de condominios
  • Supervisor licenciado de operaciones de préstamo